UN RINCÓN VIRTUAL QUE OBSERVA LA REALIDAD CON OTROS OJOS...

sábado, 30 de junio de 2018

HASTA SIEMPRE, QUERIDO IGNACIO...

La muerte llega sin avisar, a traición, cuando menos se espera... Y cuando pilla por sorpresa a un ser querido, el dolor es inmenso. Sí, Ignacio Darnaude Rojas-Marcos (Sevilla, 1931) fue para mí un ser muy querido, no solo un colega ufólogo. Por eso he sentido tanto su fallecimiento, acaecido repentinamente en la noche del pasado 26 de junio. Y es que entre nosotros se afianzó una estrecha amistad desde que tuve la fortuna de conocerle allá por 1989. Con Ignacio he aprendido mucho durante las innumerables reuniones mantenidas en su acogedor hogar (el "templo darnaudiano", como yo lo llamaba). Poseía amplios conocimientos sobre muchos temas heterodoxos —OVNIs, parapsicología, apariciones marianas, sociedades secretas, esoterismo, espiritualismo, metafísica, criptozoología, etc.— y tenía una manera muy sui generis de abordarlos y de conectarlos entre sí. Al final, recurría siempre a sus novedosas teorías de la Elusividad Cósmica y del Gran Teatro Cósmico. Para él, existen otras realidades alternativas que interactúan con nuestra realidad física. "Nos quedamos mudos al saber que el pluricosmos multidimensional consta de infinitos recintos frecuenciales, planos vibratorios, niveles de realidad, universos paralelos y esferas de existencia habitados, que coexisten interpenetrados en el eterno presente", me decía hace veintiún años en una de sus muchas cartas que solía escribirme. 

Acertadamente, es considerado el 'filósofo de la ufología'. Nadie como Ignacio ha sido capaz de radiografiar el enigma de los platillos volantes, tratando de averiguar el verdadero motivo de su juguetona y esquiva presencia en nuestro mundo. Y nos ofreció pistas sorprendentes: "Creo que estos viajeros siderales se proponen mentalizar gradualmente a esta retrasada grey terrenal en torno a la complejidad y diversificación cuasi infinitas que se enseñorean del universo. Su comportamiento absurdo es una táctica deliberada con miras de quitarse hierro a ellos mismos y no convencernos al cien por cien acerca de la existencia real de los forasteros del espacio", me explicaba en una entrevista que le realicé para el periódico Enigmas Express (agosto de 2001). Esa fue precisamente la base de la transufología, una línea de pensamiento que desarrolló para centrar toda la atención en los elementos absurdos y en el papel que juega el ser humano en medio de esta escenificación cósmica orquestada, según él, por presuntas entidades extrahumanas. Le preocupaba saber quiénes son dichas entidades, de dónde vienen y qué se proponen. Sus originales trabajos sobre el contactismo extraterrestre y su voluminoso UMMOCAT —fuente de obligada lectura para los ummófilos—, son de un inestimable valor. Lo cierto es que se nos ha ido un excelente ufólogo, aunque yo destaco sobremanera su humildad y su generosidad, cualidades que escasean en el mundillo del misterio. Sin duda, Ignacio fue una persona a la que tuve un cariño enorme y una profunda admiración. Nunca le olvidaré. Su ausencia la sentiré siempre...  

IGNACIO DARNAUDE Y SU ESPOSA MARILUZ PORTA (29-05-08)
OBRAS DE IGNACIO DARNAUDE



(Por Moisés)

sábado, 23 de junio de 2018

¿HAY UNA TENDENCIA ANTICIENTÍFICA EN EL MUNDO DEL MISTERIO?

Siempre me ha llamado la atención la animadversión hacia la ciencia mostrada por gente metida en los temas paranormales. Se aprecia incluso un odio visceral hacia los científicos, a los que atacan sin piedad y desde el desconocimiento más absoluto de lo que realmente significa la ciencia para el progreso humano. Me pregunto si se debe a cierto complejo de inferioridad o a la incapacidad intelectual para comprender el lenguaje científico. Quizá, se trate de ambas cosas. Yo, que soy un ávido lector de obras científicas, considero que la ciencia, pese a sus numerosos errores y fracasos, nos ofrece un caudal de conocimientos extraordinario a quienes nos interesamos vivamente por los enigmas de la mente y del universo. Asómense, por ejemplo, a la física cuántica o a la cosmología.

Esa gente se queja de tres cosas. A saber: 1) La ciencia desprecia lo paranormal; 2) La ciencia considera que todo lo paranormal es fraude; y 3) Los científicos no tienen el menor interés por estudiar lo paranormal. Mucho me temo que ninguna de las tres afirmaciones son correctas. Hay muchos científicos que sí se interesan por estudiar lo paranormal. Otra cosa es que se muestren críticos respecto a las teorías más irracionales. No obstante, hay científicos —incluso algún que otro premio Nobel— que examinan lo paranormal desde una perspectiva más receptiva, considerando que estamos ante hechos que escapan a nuestra comprensión y a los conocimientos actuales de la ciencia. Recordemos que los precursores de la parapsicología (llamada 'metapsíquica' en sus inicios) fueron ilustres científicos, como los que formaron parte de la Society for Psychical Research (S.P.R.) de Londres. Es más, la ciencia acogió en su seno a la parapsicología en diciembre de 1969, cuando la Parapsychological Association entró a formar parte de la reputada Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS). Asimismo, algunos de los padres de la ufología han sido destacados científicos. Además, hay cátedras y seminarios universitarios sobre parapsicología y también comités científicos para examinar los informes sobre OVNIs. Quien no lo sepa, es que no se informa bien. O porque ni siquiera procura informarse.  

Curiosamente, quienes más critican a la ciencia son los que menos ciencia leen y los que desconocen las aportaciones científicas para hallar respuestas a los fenómenos anómalos. Son ellos los que desprecian el conocimiento y optan por la fe en lo paranormal y en los extraterrestres (pese a que tales cuestiones no son un problema de fe, sino un problema científico). No quieren saber nada sobre posibles explicaciones naturales que puedan poner en entredicho sus creencias preconcebidas. Desprecian a la ciencia, a la que ven como una peligrosa adversaria o enemiga. Son personas que se han adentrado en lo paranormal persiguiendo únicamente certidumbres consoladoras, no respuestas científicas. La excesiva credulidad y la falta de honradez intelectual y moral hacen que estos sujetos se instalen en el irracionalismo más radical, llegando a considerar que son los científicos, y no ellos, quienes mienten y manipulan. ¿Puede haber mayor hipocresía?  
    
Claro que la ciencia se interesa por lo desconocido... Desde el campo de la neurobiología se están realizando en estos momentos valiosos estudios sobre los mecanismos cerebrales implicados en las experiencias místicas, las visiones de fantasmas y las proyecciones extracorpóreas. Desde otra fascinante disciplina como es la exobiología, se está produciendo un enorme avance en la búsqueda de inteligencias extraterrestres y en la posibilidad de establecer contacto con las mismas. Por tanto, existe hoy día un mayor aperturismo científico a la hora de abordar cuestiones que hasta hace unas pocas décadas eran ignoradas. ¿Lo saben esos que reclaman a la ciencia un mayor acercamiento hacia los temas limítrofes del conocimiento? Por supuesto que no. ¿Saben que se están llevando a cabo ahora mismo investigaciones en diversos laboratorios científicos sobre la comunicación telepática y otras facultades estudiadas por la parapsicología? Tampoco. De hecho, es llamativa la incultura científica de muchos que dicen ser expertos en lo paranormal. Están muy desinformados al respecto. No se molestan en estudiar a fondo dichos asuntos, sino que se quedan con lo anecdótico y lo amarillista. Están más preocupados por salir en los medios de comunicación —sobre todo, en la tele— un día sí y otro también. Ya se sabe que el ego tiene más fuerza que el afán por saber. ¿Y quieren jugar luego a ser honestos "investigadores" partiendo de semejante ignorancia? 

La ciencia —ocupada siempre en la confirmación o la invalidación de los hechos— posee un mecanismo de autocorrección que se echa en falta en el mundo del misterio, donde apenas hay interés por explicar nada y, sin embargo, sí lo hay por perpetuar los errores y los fraudes. ¿Es así como pensamos avanzar? ¿Acaso no estamos cayendo en una actitud anticientífica? ¿Estamos, por tanto, en condiciones de juzgar a la ciencia? Todos los que estamos metidos en los temas de lo insólito tenemos una tremenda responsabilidad, sobre todo, si divulgamos. Mantengamos, pues, una línea lo más objetiva posible, crítica, sin miedo a acercarnos a la ciencia e impregnarnos de los profundos y valiosos conocimientos que nos proporciona. Tengamos, por tanto, una postura científica frente a los enigmas, huyendo de explicaciones pseudoesotéricas o sobrenaturales. "Existen muchos misterios sin resolver genuinos en el universo y no ocurre nada por decir: 'Todavía no podemos explicarlos, pero algún día tal vez sí lo hagamos'. El problema es que a la mayoría nos resulta más reconfortante la certidumbre, por mucho que sea prematura, que vivir en medio de misterios inexplicados o sin resolver", reconoce el historiador Michael Shermer en su ensayo Por qué creemos en cosas raras (1997).     

Es evidente que la culpa de lo mal que está el mundo del misterio no es de la ciencia, sino de la pésima imagen que damos quienes estamos metidos en semejante terreno, cada vez más pantanoso. Apenas hay escépticos entre los estudiosos de lo paranormal. Hay muchos crédulos, eso sí. Y demasiados analfabetos científicos. Tampoco veo que la mayoría desee con sinceridad buscar la verdad y luchar contra los fraudes. Prefiere defender absurdas creencias conspirativas. No hay más que asomarse por las redes sociales y leer los hoax (noticias falsas) y comentarios que comparten tan alegremente. Provocan rubor y estupor.

En definitiva, es muy conveniente acercarnos más a la ciencia y disfrutar de todo lo que nos enseña. Y alejarnos de las delirantes ideas conspiranoicas difundidas por desaprensivos youtubers que engañan y manipulan de forma execrable a miles de internautas dispuestos a creer cualquier disparate. 

Pues sí, me encanta la ciencia y me divierto aprendiendo con ella. Así que agradezco a los científicos todo lo que me han enseñado y me seguirán enseñando, al margen de los errores que puedan cometer algunos de ellos, que a veces son garrafales. Nadie es infalible. Y es que, como nos advirtió Carl Sagan"la ciencia está lejos de ser un instrumento de conocimiento perfecto. Simplemente, es el mejor que tenemos".


(Por Moisés)

lunes, 18 de junio de 2018

"PARADIG+ XXI" EN "EXPEDIENTE MARLASCA" (LA SEXTA)

Hace unos días, una periodista del Dpto. de Producción de "La Sexta Noticias" nos escribió pidiéndonos permiso para usar algunas fotos sobre el caso de El Palmar de Troya que había visto en nuestro blog PARADIG+ XXI. Nos indicó que citarían la fuente. Aceptamos sin ningún problema. No sabemos en qué informativos habrán salido, pero anoche, en el programa "EXPEDIENTE MARLASCA", dedicaron bastante tiempo a analizar los entresijos de la secta palmariana, con motivo del lamentable incidente ocurrido recientemente con el expapa palmariano "Gregorio XVIII", y en uno de los reportajes emitidos, sacaron las fotos y también algunos vídeos de nuestro canal de YouTube. Nos alegró ver que PARADIG+ XXI salió en la pequeña pantalla. Un reconocimiento a nuestra humilde labor.







Para ver el reportaje:

miércoles, 30 de mayo de 2018

EN MIS RATOS LIBROS (XXV): "ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS" (José Antonio Caravaca)

La verdad es que no me ha sorprendido el nuevo libro de José Antonio Caravaca. Y digo que no me ha sorprendido porque no esperaba menos de él. Es lo que puede esperarse de alguien tan comprometido con la investigación y el estudio de los OVNIs desde hace varias décadas y que profundiza en este controvertido asunto sin ideas preconcebidas y alejándose de la corriente ufológica dominante. Su reciente ensayo Encuentros cercanos con ovnis. ¿Una arquitectura psíquica desconocida? Introducción a la Teoría de la Distorsión (Guante Blanco, 2018), a pesar de su brevedad (por exigencias de la colección), es un trabajo desafiante, profundo, demoledor, reflexivo y que ofrece otras perspectivas más sugerentes para poder desmenuzar un fenómeno cuya naturaleza poco tiene que ver con visitas alienígenas, o eso nos parece a unos pocos heterodoxos que no comulgamos con las ideas oficiales de la ufología clásica. Su visión del problema OVNI transita a la par que la mía (la interacción de la mente de los testigos, bajo un estado modificado de conciencia, con un fenómeno que tiene todos los visos de pertenecer a otro nivel de la realidad). Usamos prácticamente el mismo lenguaje, tenemos como referentes a los mismos autores y navegamos por las aguas de la paraufología, vocablo ideado por Jerome Clark a mediados de los años 70 para referirse a la dimensión psíquica que subyace tras los OVNIs. Caravaca, sin embargo, ha preferido bautizar su particular enfoque con el apelativo de Teoría de la Distorsión, para así definir el proceso mental que se produce cuando el observador se enfrenta a un agente externo desconocido (AE) durante un encuentro cercano con OVNIs. Asegura que "todo el material obtenido del inconsciente de los testigos es distorsionado de tal forma que el observador no pueda reconocerlos como propios, y es por ello que bautizamos esta idea como la teoría de la distorsión". Inspirándose en los trabajos precursores de Michel Monnerie (1977) e Hilary Evans (1984), entre otros pioneros "herejes", Caravaca busca los entresijos del Fenómeno OVNI radiografiando algunos casos clásicos —preferentemente, los incidentes relacionados con aterrizajes, encuentros con ufonautas y abducciones—, e interpretando el simbolismo oculto de los elementos absurdos que aparecen en cada suceso particular, ya que en su opinión, "la casuística OVNI está repleta de eventos únicos e irrepetibles... De seres y naves que nunca volvieron a ser vistos... Y es que, una de las características más desconcertantes de los encuentros con platillos volantes y sus ocupantes es que estos sucesos se reinician en cada episodio... cada avistamiento refresca los archivos de los ufólogos con nuevos elementos y características nunca antes descritas anteriormente".

Reconoce, nada más comenzar su obra, que "nos enfrentamos a un paradigma mucho más complejo que la respuesta, simplista, que nos ofrece la hipótesis extraterrestre". Y tiene razón. Cuando nos adentramos a fondo en la absurda casuística, cuando observamos que no suele venir aislada sino acompañada de otros episodios anómalos, cuando indagamos en la biografía del testigo y en los efectos que en él produce la experiencia OVNI, cuando tenemos en cuenta la importancia de los estados alterados de conciencia y cuando estudiamos la variopinta e inclasificable tipología humanoide (el libro de Caravaca da buena cuenta de la misma), no nos queda más remedio —a no ser que tengamos férreos prejuicios— que cuestionar la hipótesis extraterrestre y adentrarnos por otras vías alternativas en las que el factor psíquico es el epicentro —que no la causa— del problema. Y es que, para Caravaca, "es la mente del testigo la que decide realmente, con un 'esquema onírico', cómo se va a desarrollar toda la escena".

En definitiva, estamos ante un trabajo minucioso, muy revelador y que debería hacer reflexionar muy seriamente a quienes siguen anclados, más por romanticismo que por otra cosa, en la tan traída y llevada hipótesis extraterrestre, que no explica absolutamente nada, ya que deja múltiples interrogantes en el aire, pero, extrañamente, pretende explicarlo todo. Eso sí, dejando a un lado (menospreciando, diría yo) todas esas piezas ilógicas, oníricas, arquetípicas y paranormales que, pese a quien pese, son parte intrínseca del "gran teatro OVNI". Lean esta fantástica obra y cualquier otro trabajo de Caravaca. Merecen la pena.

Blog de José A. Caravaca: http://caravaca.blogspot.com


(Por Moisés)

jueves, 10 de mayo de 2018

EN MIS RATOS LIBROS (XXIV): "EL FIN DEL MUNDO TAL Y COMO LO CONOCEMOS" (Marta García Aller)

«No sólo las cosas caducan, también las ideas. Y es muy improbable que dentro de veinte años conservemos nociones como las de privacidad o reloj biológico... Y mucha atención al futurible más inquietante de todos y en el que ya trabajan grandes científicos: el fin del envejecimiento e incluso de la muerte», afirma la periodista Marta García Aller en El fin del mundo tal y como lo conocemos, obra publicada en 2017 por el prestigioso sello Planeta. Si bien, las anteriores afirmaciones parecen extraídas de una novela de ciencia-ficción, la autora tiene sólidas razones para presentarlas como una realidad inminente. Tras una concienzuda documentación y entrevistas a expertos en genética, robótica, inteligencia artificial, economía, filosofía, etc., relata cómo ciertos inventos e ideas sustituirán a los de antaño e inexorablemente transformarán el mundo.

El fin del trabajo debido a la automatización y a la robotización, el fin de los volantes con la aparición de los coches autónomos o el fin de las tiendas sin vendedores son algunos de los escenarios expuestos en este libro. Y es que no se trata de una obra visionaria, sino de una objetiva investigación de cómo está cambiando nuestro mundo gracias a esas innovaciones que se han colado en nuestra vida diaria casi sin que nos demos cuenta. La irrupción de los teléfonos móviles, el internet de las cosas en la casa con electrodomésticos inteligentes, capaces de enviar una lista de la compra por la red de redes, o incluso gestionar nuestra agenda diaria, son solo algunos ejemplos. Y es que estamos viviendo momentos clave en la historia de la humanidad, en los que la Cuarta Revolución Industrial ya está teniendo lugar. Una revolución que cambiará también nuestro entorno como la creación de leyes que establecerán los usos y límites de esta tecnología o incluso  una nueva filosofía de vida en la que, si se cumplen los pronósticos de algunos genetistas, podremos alargar notablemente la juventud, retrasar la vejez y llegar a vivir hasta los 150 años. Por tanto, no tendrá sentido jubilarse a los 65. “El siglo XXI va a necesitar de knowmads o nómadas del conocimiento (…) Estamos de forma inevitable, destinados a convertirnos en novatos constantes, estudiar ya no va a ser una fase, sino un proceso vital. ¿De verdad creemos que estudiar una carrera o un oficio hasta los veintipocos puede enseñarles a los jóvenes de hoy lo que van a necesitar en 2050?”, se pregunta la autora tras reflexionar sobre este asunto. Y no es una cuestión baladí. Si en unos años va a ser posible alcanzar semejante edad, o incluso, como desearían algunos transhumanistas, la inmortalidad, esto supondría una nueva y terrible desigualdad: los poderosos podrán llegar a vivir más de 150 años (o más, si se cumple la quimera de la vida eterna), mientras que los pobres vivirán pocos años y fallecerán irremediablemente.  

Por otro lado, el hecho de que la automatización pueda dejar sin empleo a millones de personas, como ya se ha advertido desde la cumbre económica internacional de Davos (Suiza), así como el aumento de la calidad y la esperanza de vida, dará lugar a que la gente viva muchos más años y cuente con mucho más tiempo libre. Tendremos que prepararnos para establecer protocolos de actuación ante semejante panorama. Algunos proponen como solución una renta básica universal a los desempleados por esta automatización. Otra solución sugerida es aplicar impuestos a los robots que sustituyan a humanos en su trabajo. Sin embargo, ambas propuestas parecen demasiado simples frente a problemas complejos. ¿Qué tan eficaz sería pagar un sueldo que no fuese resultado de ejercer un oficio o profesión? ¿Desaparecerán las actuales prestaciones y serán sustituidas por este hipotético salario mundial? ¿Por qué se habla de aplicar impuestos a robots y a máquinas si desde hace años las empresas ya pagan sus correspondientes tributos por su actividad económica resultado de la intervención de máquinas? Sin duda, nos encontramos ante un panorama incierto, pues aunque ya estamos viviendo grandes cambios, hasta que éstos no acontezcan del todo no sabremos cuáles serán sus consecuencias y, por tanto, las medidas más oportunas. 

Algunas profecías tecnológicas aún no se han cumplido, como la llegada del hombre a Marte prevista para el año 2000. Por el contrario, otras como la irrupción de ordenadores personales y la telefonía móvil, se han ido sucediendo de forma imparable y progresiva. “La velocidad del cambio, sin embargo, está por definirse. Al fin y al cabo estamos hablando de la carrera de la ciencia por la vida eterna cuando la batería del móvil ni siquiera nos aguanta un día entero. Y de una inteligencia artificial capaz de hacer el trabajo de brókeres y abogados cuando en casa tenemos aspiradores presuntamente robóticos que siguen dándose de cabezazos contra la puerta del salón. No olvidemos que el futuro siempre es una ficción”, sentencia la autora dejando la puerta abierta a esas innovaciones que darán “fin” al mundo tal y como lo conocemos.

El lector disfrutará del texto de principio a fin con un detallado, ameno y a la vez elocuente discurso. Más de uno que haya vivido esa transición analógico-digital de la década de los 80 del pasado siglo hasta los inicios del siglo XXI se verá reflejado en las líneas de esta obra.

Marta García Aller (Madrid, 1980) estudió Humanidades y Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Ha trabajado en la BBC de Londres, El MundoActualidad Económica y la agencia EFE. Actualmente, es analista de economía y cronista de actualidad del programa La Brújula, de Onda Cero. Es periodista del periódico El Independiente y profesora asociada desde 2010 del IE School of Human Science and Technology del IE Business School. Tiene diversos galardones periodísticos, como el Premio de Periodismo Económico Hispano-Luso. IE Business School de 2016 o el Premio Vodafone de Periodismo en la categoría Economía de 2017.


(Por Claudia)

miércoles, 11 de abril de 2018

VIDEOTECA DE LO INSÓLITO: "50 AÑOS DE LAS APARICIONES DE EL PALMAR DE TROYA"

El Palmar de Troya... Nombre ligado inevitablemente a unas presuntas apariciones de la Virgen que comenzaron hace 50 años y cuyas primeras protagonistas fueron cuatro niñas, sustituidas pocos días después por varios videntes adultos. Un caso tan delirante como esperpéntico. Una historia singular, única, sin parangón en el mundo de la milagrería popular. He aquí los ingredientes: un joven y carismático vidente, Clemente Domínguez, que se autoproclamó papa con el nombre de Gregorio XVII porque así lo quiso su megalomanía, y no Dios como él manifestó. Una secta, la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, que se convirtió en cismática cuando sus miembros fueron excomulgados por la Iglesia católica. Una costosa basílica erigida en el lugar de las apariciones. Decenas de propiedades inmobiliarias adquiridas por Clemente y su séquito, gracias a las suculentas donaciones efectuadas por seguidores ultraconservadores de diversas partes del mundo. Mensajes milenaristas y reaccionarios, estigmas, bilocaciones, xenoglosia, hierognosis, comuniones místicas, danzas del sol...

De este modo, El Palmar de Troya, aldea sevillana enclavada a escasos km de Utrera, se convirtió de la noche a la mañana en protagonista de supuestos eventos sobrenaturales que atrajeron a miles de fieles, periodistas y curiosos. Videntes como Pepe Cayetano, Rosario Arenillas, Antonio Anillos, María Luisa Vila, María Marín, Arsenia Llanos y algunos más caían en éxtasis y recitaban mensajes celestiales. La histeria, el fanatismo, las ilusiones catatímicas y el fraude campaban a sus anchas en aquel ambiente casi medieval.

Visité por primera vez dicho enclave aparicionista en 1989, cuando tenía 23 años. He estado presente durante los éxtasis de algunos de los videntes anteriormente citados, inmortalizando algunos de esos momentos con mi cámara de vídeo. También he entrevistado a dichos videntes, a numerosos testigos y a varios exmiembros de la mencionada orden palmariana. Me he movido entre ellos como un creyente más, para así ganarme su confianza. He participado en cenáculos de oración y en reuniones privadas. He entrado en la amurallada basílica palmariana y en el palacio apostólico que tenían en la calle Redes de Sevilla. Y he sacado a la luz, documentos privados y datos inéditos que revelan el trasfondo lucrativo de este movimiento aparicionista. Quien desee conocer a fondo lo ocurrido en El Palmar de Troya, le invito a leer mi libro El negocio de la Virgen (Nowtilus, 2004) y los diversos artículos que he publicado en revistas como Karma-7, Enigmas y Más Allá, donde expuse lo que fui descubriendo durante mis pesquisas. Asimismo, pueden escuchar la entrevista que me hicieron en el programa de radio Tempus Fugit el 09-03-14.

Al cumplirse ahora medio siglo de las apariciones de El Palmar de Troya, hemos creído oportuno rescatar de nuestros archivos diversos programas y grabaciones —como algunos éxtasis que filmé in situ para compartirlos en nuestro canal de YouTube VIDEOTECA DE LO INSÓLITO. Esperamos que sean de vuestro interés...








(Por Moisés)

martes, 3 de abril de 2018

VIDEOTECA DE LO INSÓLITO: "EXPERIENCIAS OCULTAS" (A través del espejo, TVE, 19-01-90)

La brujería, la magia negra y el satanismo no son cosas del pasado más remoto. En el aclamado documental Experiencias ocultas (1985), que hemos rescatado de nuestros archivos para compartirlo en nuestro canal de YouTube, observamos que en pleno siglo XX había personas que seguían realizando cultos ancestrales dedicados a antiguas divinidades, a la Madre Naturaleza y al mismísimo Satán. El ser humano siempre ha buscado en lo trascendente, o en lo mágico, respuestas a los grandes interrogantes. Y, sobre todo, una protección ante los avatares de la vida. Desde la noche de los tiempos, el brujo o chamán ha tratado de conectar con las 'fuentes sagradas', invocando a determinadas fuerzas —benéficas o maléficas— mediante ritos, conjuros y ofrendas. 

Si hoy, en pleno siglo XXI, se hiciera un documental parecido, veríamos que las cosas no han cambiado demasiado. La superstición, la fe, la invocación y la creencia en entidades sobrenaturales son imperecederas. Existirán mientras exista el ser humano. Precisamente, hace unos días, en el culto dominante de nuestro contexto occidental, que sigue siendo la fe católica, hemos visto muestras de adoración a imágenes (idolatría), rezos colectivos, actos de penitencia y ciertos ritos aceptados durante siglos por la ortodoxia católica. ¿Qué diferencias tienen los ritos católicos de los ritos que observamos en el documental? Pocas. O, quizá, ninguna. Sí, se trata de otras deidades pertenecientes a cultos minoritarios, pero a fin de cuentas vemos que los ritos, desde un punto de vista antropológico, siempre persiguen lo mismo: adorar a fuerzas superiores y pedir sus favores. Sacerdote, chamán, brujo... Distintos apelativos para definir a una persona con supuestos dones especiales y aceptada por una determinada comunidad de creyentes para hacer de intermediario entre nuestro mundo y el más allá. Todos esos cultos paganos que aparecen en el documental —y que pueden resultar ridículos a quienes no los comparten— poseen, como la religión católica, una importante dimensión soteriológica (del griego σωτηρία, "salvación"), y no digamos un marcado trasfondo supersticioso.

En dicho documental, intervienen, entre otros, Anton Szandor LaVey, fundador de la Iglesia de Satán (la primera iglesia satánica legalmente establecida); Michael Aquino, fundador del Templo del SetÁlex Sanders, rey de los brujos en Reino Unido; y H. R. Giger, artista de lo oculto y creador de la malvada criatura del film Alien.

El documental Experiencias ocultas, producido en 1985 por la cadena Diez de Australia, se emitió en España cinco años después. Fue en el programa de debate A través del espejo (TVE), presentado y moderado por Cristina García Ramos. En la tertulia, que también la hemos rescatado del olvido, participaron los siguientes contertulios: José María Kaydeda (parapsicólogo e historiador), Francisco de Oleza (periodista y sociólogo), Manuela do Brasil (Mae de Santo del candomblé y vidente), José Manuel Rodríguez Delgado (neurólogo), Juan Blázquez (historiador) y Héctor Vall (profesor de ecumenismo). Los seis contertulios ofrecen sus opiniones, discrepantes en ocasiones, respecto a los asuntos abordados en el documental. Salen a relucir los fenómenos paranormales, el boom del ocultismo en nuestra sociedad moderna, el papel primordial que juega el cerebro humano, la importancia de los símbolos y ritos en todas las culturas y las explicaciones científicas a ciertos hechos extraños referidos en el documental y a lo largo del debate.

Disfruten, pues, de estas dos nuevas entregas de VIDEOTECA DE LO INSÓLITO. Merecen la pena.



miércoles, 7 de marzo de 2018

MARTE: LA ÚLTIMA FRONTERA (Moisés Garrido, "Enigmas", Marzo 2018)

Este mes, la revista ENIGMAS publica un artículo de mi autoría titulado MARTE: LA ÚLTIMA FRONTERA. En dicho trabajo, expongo las serias dificultades que acarrea un viaje de semejante magnitud, que no tiene absolutamente nada que ver con los viajes de la misión Apolo a la Luna. No ya solo por la distancia —la Luna está a tres días de viaje, mientras que Marte a nueve meses—, sino por otras razones que describo en el artículo. ¿Por qué en los años 70 se anunciaba a bombo y platillo que iríamos al planeta rojo antes del año 2000 y aún no hemos ido? ¿Cuáles son los problemas técnicos y humanos que se presentan a la hora de emprender semejante gesta espacial? ¿Verá nuestra generación la llegada del hombre a Marte o será algo que ocurra dentro de muchas décadas? De todo ello hablo en dicho artículo. La revista ENIGMAS correspondiente al mes de marzo está ya disponible en los quioscos de prensa.


(Por Moisés)     

viernes, 2 de febrero de 2018

VIDEOTECA DE LO INSÓLITO: "MIS CONCLUSIONES SOBRE LOS OVNIS" (Antonio Ribera, II Jornadas sobre OVNIs en Vinarós, 24-08-89)

"Lo que estáis haciendo ya se estudia en Periodismo. Se llama arqueología audiovisual", nos explica nuestro amigo Javier Sierra, refiriéndose a nuestra iniciativa de rescatar y digitalizar vídeos procedentes de antiguas cintas VHS. Javier está muy al tanto de los tesoros que vamos recuperando y subiendo a nuestro canal de YouTube VIDEOTECA DE LO INSÓLITO. Desde el principio, ha apoyado nuestro desinteresado proyecto. Él, como nosotros, disfruta mucho a la hora de visionar programas, debates o conferencias de los años 70, 80 y 90. Es muy importante no perder la perspectiva histórica del misterio. Aunque ciertas teorías de hace décadas ya están superadas por otras más recientes, quedando aquellas obsoletas o refutadas, es bueno recordar qué ideas defendían los precursores, qué líneas de investigación siguieron sus discípulos y qué asuntos del ámbito de la ufología y la parapsicología —entre otras cuestiones heterodoxas— acapararon la atención mediática antes de la invasión de internet. Por ello, consideramos fundamental rescatar del olvido ese abundante material audiovisual que muchos guardamos en nuestros archivos. Si no lo recuperamos, es material perdido. Y sería una lástima. Es un material que ha de estar a disposición de las nuevas generaciones de investigadores, estudiosos y aficionados. O de cualquier persona que, por mera curiosidad, desee ver la evolución —a veces, la involución— del tratamiento de estas temáticas en los medios de comunicación.  

Hemos de confesar que estamos gratamente sorprendidos con la acogida y las muestras de generosidad de tantos amigos que ya nos han prometido enviarnos vídeos VHS y cassettes para digitalizarlos y compartirlos públicamente (recordamos que en Ivoox también tenemos un canal, FONOTECA DE LO INSÓLITO, donde vamos sacando a la luz grabaciones que digitalizamos de viejas cintas de cassettes). Algunos amigos, de hecho, ya nos han pasado material de sus archivos audiovisuales, como Ramón Álvarez, Manuel FilpoPaco Azorín, Pedro Amorós, Manuel Capella y Julio Arcas. El último en hacerlo ha sido Enrique de Vicente. El pasado 29 de enero, efectuamos un viaje relámpago a tierras madrileñas, en compañía del ufólogo Cristian Puig, que deseaba entrevistar a Enrique sobre el caso UMMO, y Verónica Lillo, estudiosa del tema OVNI y experimentadora en el campo de la Transcomunicación Instrumental. Enrique ya llevaba varias semanas seleccionándonos vídeos y cassettes, así que decidimos quedar con él y traernos todo el material (varias cajas) en la autocaravana de Cristian. Y, entre las numerosas joyas que hemos descubierto en esos vídeos, destaca la conferencia que Antonio Ribera impartió en las inolvidables II Jornadas sobre OVNIs en Vinarós (Castellón), organizadas por Javier Sierra en agosto de 1989. Un documento excepcional. Cuando se lo comuniqué a Javier por whatsapp no daba crédito a semejante hallazgo: "Estoy sin palabras. Me ha dado un vuelco el corazón (...) Más de uno va a alucinar (...) Lo que habéis hecho con Enrique es un gran paso. Seguro que vais a dar con grandes tesoros en ese material", me respondió. Su alegría no es para menos. De aquel evento, no teníamos grabaciones de vídeo, por más que hemos buscado durante años. Por fin, y gracias a Enrique, hemos conseguido esta interesante charla de nuestro querido Antonio Ribera, que fue merecidamente homenajeado en dicho acto, donde se dieron cita ufólogos de las tres generaciones.

Queremos, pues, compartir sin más demora la conferencia. Se trata de una reliquia que tiene casi treinta años y que ahora sale a la luz en nuestra VIDEOTECA DE LO INSÓLITO, lo cual nos emociona sobremanera. La charla llevó por título: "Historia de un enigma. Mis conclusiones". Tuvo lugar el 24 de agosto de 1989. El gran Ribera nos ofreció su particular punto de vista sobre la vida extraterrestre, los OVNIs, las intenciones de los ufonautas, el secretismo oficial, el Majestic-12, las abducciones, etc. ¡A disfrutarla! 

    

miércoles, 24 de enero de 2018

EN MIS RATOS LIBROS (XXIII): "DOSSIER DE LO INSÓLITO" (David Cuevas)

David Cuevas (Ciudad Real, 1982) tiene una virtud que pocos periodistas poseen: sabe efectuar preguntas inteligentes a los entrevistados. Preguntas de calidad y brillantemente elaboradas. Preguntas que no se quedan en lo superficial y lo anecdótico, sino que buscan ahondar en el tema abordado para llegar a una verdad. Sabe quién tiene enfrente y sabe qué hay que preguntarle. Incluso no se corta a la hora de hacer preguntas incisivas e incómodas. Algo muy importante en un periodista que se precie. Por otro lado, Cuevas sabe documentarse bien. No hay más que escuchar sus extraordinarios programas radiofónicos, tanto el desaparecido La sombra del espejo como el aún vigente Dimensión Límite. No son programas al uso. Los programas de Cuevas desmitifican, denuncian fraudes, exponen públicamente la cara oculta de los temas del misterio y los muchos trapos sucios, y comparten con los oyentes otras perspectivas más escépticas (por tanto, menos comerciales), algo que no es costumbre en muchos programas y podcasts del misterio que existen en la actualidad, cuyos artífices —recién aterrizados en este mundillo y con más ganas de fama que de buscar la verdad no tienen la más remota idea de estos temas y por eso invitan a charlatanes, cuentistas y traficantes de falacias que siguen vendiendo las mismas tonterías de siempre, repetidas hasta la saciedad. Programas que cuentan con contertulios habituales que jamás han investigado ni han estudiado nada, y que solo opinan sin saber y encima lo hacen con prepotencia. El intrusismo y el ego son dos de los males endémicos del mundillo del misterio. Le honra, pues, a Cuevas poner un poquito de cordura a estos temas a través de sus programas radiofónicos, huyendo del sensacionalismo y la falta de rigor que observamos en otros programas, que solo sirven para desinformar y confundir al oyente neófito. Pero su maestría delante de un micrófono no es la única virtud de la que goza Cuevas. Ha cultivado otras, como escribir. Y lo hace francamente bien. Y, para colmo, en sus artículos y libros siempre aporta datos novedosos, abre nuevas vías de investigación y revela casos recogidos de primera mano, lo cual se agradece. ¡Y cita fuentes! (detalle fundamental que muchos periodistas y escritores olvidan). Por eso, he disfrutado tanto con la lectura de su libro Dossier de lo insólito (Luciérnaga, 2016).

Su contenido es una gozada para cualquiera que desee profundizar en temas paranormales, ufológicos e incluso criminológicos, tres ámbitos que a veces están más interconectados de lo que podemos sospechar. Su ensayo, que se permite la chulería de estar prologado por tres grandes como Lorenzo Fernández, Manuel Carballal y Miguel Blanco, es una invitación al periodismo de verdad, a ese que da preferencia a tres objetivos fundamentales: 1) La búsqueda incesante de información; 2) Examinar con lupa cada caso; y 3) Contrastar los datos... Y Cuevas, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, lo hace magistralmente. 

Conozco a Cuevas desde hace una década y hemos compartido muchos ratos de tertulias en Huelva, Sevilla, Madrid, Guadalajara y Alicante, intervenciones en programas radiofónicos y hasta fortuitos encuentros con testigos OVNI. Y no puedo más que admirar la pasión que le pone a lo que hace. Y también aplaudo su honradez. Lo suyo es vocación. Es una filosofía de vida. Y eso es su sello de autenticidad. Porque si te dedicas a estos temas, no puedes echarle un rato cada semana. O te metes a fondo, o te dedicas a otra cosa. Estos asuntos son muy complejos y te tienes que preparar bien. Y Cuevas se lo curra. Está muy documentado, maneja muchísima información, es un ávido lector, sabe muy bien discernir cuáles son las fuentes fiables de las que no lo son, y ha sabido hallar el camino correcto para evitar tropezarse, pues estos temas son muy resbaladizos, y no resulta fácil caminar entre ellos. 

En definitiva, su libro es un fascinante viaje por el misterio... Las Hurdes, la Santa Compaña, la ouija, las caras de Bélmez, el caso UMMO, historias de poltergeist, fantasmas, OVNIs... Y entrevistas, muchas entrevistas a testigos y expertos. Por sus páginas desfilan desde Jacques Vallée, influyente precursor de la paraufología, hasta Enrique López Guerrero, el reaccionario párroco de Mairena de Alcor (Sevilla), la primera persona en desvelar a la prensa la existencia del affaire UMMO. Además, Anne Germain y Jordán Peña son merecidamente juzgados por tantos engaños cometidos, cada uno desde su parcela particular.

Si tengo que reprochar algo a Cuevas, y lo hago con todo el cariño del mundo, es que no se moja —o casi apenas lo hace— a la hora de decantarse por una o varias hipótesis ante lo paranormal y lo ufológico. Y se lo he dicho algunas veces. ¿Por qué esa excesiva prudencia? ¿A qué teme? ¿Acaso posibles críticas? ¿O aún no se ha parado a meditar tranquilamente sobre la naturaleza de tales anomalías? Un poco más de filosofía, al margen del buen periodismo, es necesaria, porque, pese a su juventud, Cuevas ya lleva una larga y fructífera trayectoria, y eso hace convencerme de que maneja ideas propias sobre el origen y la naturaleza de estos fenómenos. ¿Quién que esté metido en estos temas no defiende alguna hipótesis sobre las demás? ¿Quién no dice abiertamente si cree o no cree en una vida postmortem, si los OVNIs son o no son extraterrestres, si nuestra mente es capaz de sintonizar con otras realidades alternativas, si estamos ante fenómenos aún desconocidos por la ciencia actual o si todo es fruto de un engaño de nuestros sentidos? Es imposible mantenerse al margen, cuando has entrevistado a numerosos testigos, has visitado tantos enclaves marcados por lo extraño o has vivido a veces episodios más o menos inexplicados. Espero que en su próximo libro deje a un lado esas reticencias, sea un poco más valiente, saque a la luz sus reflexiones personales y exprese abiertamente sus propias conclusiones sobre lo anómalo, aunque sean provisionales. Me consta que es algo que muchos lectores esperan de Cuevas. Por lo demás, que siga así, ofreciéndonos buenas raciones periodísticas. Por eso, me atrevo a asegurar que Cuevas es uno de los grandes periodistas que tenemos en nuestro país, además de ser uno de los principales referentes de la divulgación del misterio. Dossier de lo insólito lo avala sobradamente. 


OLIVIA BATUECAS, CLAUDIA M. MOCTEZUMA, DAVID CUEVAS Y MOISÉS GARRIDO
(16-09-16)

(Por Moisés)

lunes, 8 de enero de 2018

FOTOS INÉDITAS DE LAS "JORNADAS SOBRE UMMO" CELEBRADAS EN ALICANTE EN 1980

Ayer volvimos a disfrutar de una estupenda velada en casa de Paco Azorín y Elvira Clemot, en la capital alicantina. A la reunión, asistieron antiguos miembros del C.I.M. (Centro de Investigaciones Metapsíquicas), como Manolo Ortíz y su esposa Dora, así como Araceli Pérez Navas, viuda de Ricardo López, que fue presidente del C.I.M. desde 1977, año de su fundación. Fueron cinco horas de tertulia que transcurrieron volando. Charlamos, entre otras cuestiones, del enfoque científico de la parapsicología y de la necesidad de estudiar los fenómenos anómalos desde un prisma serio y riguroso, luchando contra los fraudes, la charlatanería y el intrusismo. Destacamos la importancia de buscar respuestas a estos fenómenos, no desde la creencia, sino desde el conocimiento. Comentamos casos, investigaciones, experiencias y barajamos posibles hipótesis a fenómenos que aún hoy son catalogados como inexplicados. Fue una tertulia distendida y bastante enriquecedora, coincidiendo todos en la complejidad de la conciencia humana y en su posible capacidad para operar independientemente de su habitáculo cerebral, como demuestran las ECMs, la visión remota y otras experiencias de naturaleza extrasensorial. Comentamos, asimismo, ciertos aspectos paraufológicos de los encuentros cercanos con OVNIs y algunos puntos en común que guardan con las ECMs y las experiencias místicas, teniendo la "luz" un papel primordial en todos esos sucesos extraordinarios, cuyos protagonistas sufren a posteriori otros episodios paranormales o experimentan una especie de despertar de la conciencia.

Por otro lado, Araceli, Elvira y Paco recordaron algunas vivencias del pasado que protagonizaron junto a Ricardo López y Luis Jiménez Marhuenda, personas muy queridas por quienes tuvieron la oportunidad de entablar amistad con ellos y participar en investigaciones y reuniones conjuntas. Una de las especialidades de Ricardo fue la radiestesia. Luis, por su parte, enfocó más bien su labor a la divulgación, escribiendo artículos y haciendo programas de radio y TV en Alicante. Próximamente, rescataremos algunos programas suyos que han puesto a nuestra disposición Paco y Elvira para compartirlos en nuestro canal de YouTube.

Era de esperar que, en el encuentro de ayer, volviera a salir a la palestra el affaire UMMO y algunas curiosas anécdotas que Elvira nos narró al referirse a las numerosas reuniones que mantuvo con José Luis Jordán Peña, ya que, como alicantino, solía pasar algunas temporadas en la vivienda que tenía en el pueblo de San Juan, manteniendo tertulias con personas de la zona atraídas por los OVNIs y lo paranormal. Así pues, algunos miembros del C.I.M. cultivaron cierta amistad con Jordán Peña, aunque reconocen que no era muy claro en sus argumentos, ya que, dependiendo de la persona que tenía enfrente, afirmaba una cosa o decía lo contrario. Mientras hablábamos de las Jornadas Conmemorativas y de Estudio del planeta UMMO celebradas en Alicante (marzo de 1980), Paco nos mostró varias fotografías del evento que despertaron nuestro interés. Y no tuvo inconveniente en facilitarnos dicho material gráfico. Son imágenes inéditas de una reunión histórica que acogió a los más destacados estudiosos del caso UMMO, algunos de los cuales eran también receptores de informes ummitas. Compartimos a continuación las fotos. Tras las mismas, mostramos el programa de aquel memorable evento que atrajo el interés de ufólogos y periodistas de toda la geografía española:

De izq. a der.: ANTONIO J. ALÉS, ANTONIO RIBERA, RICARDO LÓPEZ, 
RAFAEL FARRIOLS, JOSÉ L. JORDÁN PEÑA y LUIS JIMÉNEZ MARHUENDA.
("Jornadas sobre Ummo", Alicante, marzo 1980)

De izq. a der.: J. J. BENÍTEZ, RAÚL TORRES, ANTONIO RIBERA, RICARDO LÓPEZ, 
RAFAEL FARRIOLS Y ENRIQUE LÓPEZ GUERRERO.
("Jornadas sobre Ummo", Alicante, marzo 1980)

PÚBLICO ASISTENTE A LAS "JORNADAS SOBRE UMMO"
(En primer término, a la izq., Luis José Grifol; y a la der.: Antonio J. Alés)
   

OTRA VISTA DEL NUTRIDO PÚBLICO ASISTENTE A LAS "JORNADAS SOBRE UMMO"

ORGANIZADORAS Y AZAFATAS DE LAS "JORNADAS SOBRE UMMO".
(A la izq.: Elvira Clemot; y a su lado, Araceli Pérez)
  




(Por Moisés)

sábado, 6 de enero de 2018

DÍA DE REYES: COMPARTIMOS MÁS DE 40 AUDIOS (CONFERENCIAS, MESAS REDONDAS, ENTREVISTAS, PROGRAMAS DE RADIO...)

Otro objetivo cumplido... Por fin hemos terminado de digitalizar la colección de cassettes que amablemente nos enviaron en su día Julio Arcas y Matilde González, artífices de la Fundación Íkaros. El contenido es de lo más suculento: hay grabaciones del programa Nueva Era que Julio e Ignacio Cabria realizaban a comienzos de los años 80 en Radio Popular de Santander. Por aquel histórico programa desfilaron algunas destacadas figuras del mundo de lo inexplicado: Andreas Faber-Kaiser, Antonio Ribera, Manuel Pedrajo, José Antonio Lamich, Colin Bloy, Antonio Elegido, Juan García Atienza, Fernando Calderón, Javier Parra, Miguel Peyró, José Luis Jordán Peña, etc. También encontramos varias conferencias y mesas redondas grabadas durante los siguientes eventos: Encuentros con lo Oculto (Santander, 1983), Encuentros con las Paraciencias (Santander, 1984), Encuentros con los extraterrestres (Madrid, 1985) y Jornadas OVNI: Experiencias y análisis (Santander, 1990). Algunos de los que participaron en dichos actos fueron: Enrique de Vicente, Pedro Martínez, Mariano Fernández Urresti, José Ruesga, Próspera Muñoz, Juan José Benítez, Vicente-Juan Ballester OlmosTomás Palacio, Emilio Leal, etc.

Aunque tenemos pensado subir poco a poco estas grabaciones a nuestro canal de Ivoox FONOTECA DE LO INSÓLITO —de hecho, ya hay algunas disponibles—, hemos considerado oportuno, aprovechando que hemos terminado de digitalizar todas las cintas hoy día de Reyes, haceros un regalo: que podáis disponer ya de los 41 audios. Por ello, los hemos subido en dos bloques al servidor MEGA. Os los podéis descargar pinchando en los siguientes enlaces:



Disfrutad de estas antiguas joyas sonoras y suscribiros a nuestros canales de Ivoox y YouTube para estar puntualmente informados de lo que vamos rescatando de los archivos. Gracias a todos por vuestro interés. 

¡Desde PARADIG+ XXI os deseamos un Feliz 2018!

CARTEL DE PROMOCIÓN DISEÑADO POR IGNACIO CABRIA
PARA EL PROGRAMA "NUEVA ERA" QUE REALIZABA CON JULIO ARCAS

jueves, 21 de diciembre de 2017

EN MIS RATOS LIBROS (XXII): "PONGAMOS QUE HABLO DE JESÚS" (Óscar Fábrega Calahorro)

Exhaustivo, obsesionado con el dato y brillantemente desmitificador. No encuentro mejores calificativos para definir en pocas palabras al escritor Óscar Fábrega Calahorro (Almería, 1976). Y eso es lo que hace que sus obras sean densas y reflexivas, estén repletas de referencias y expongan los hechos desde una perspectiva imperiosamente crítica a nivel historiográfico. El autor, licenciado en Humanidades y amante de la filosofía, la antropología y los enigmas, huye del discurso dominante y no busca el aplauso. Busca la verdad. Y, muchas veces, esa verdad resulta incómoda para la mayoría. Especialmente, si tiene que ver con las cuestiones de fe, ya que pueden descubrirse cosas —sobre todo, falacias— que supondrían un duro varapalo para el creyente acrítico. En Pongamos que hablo de Jesús (Planeta, 2017), el autor nos invita a un viaje fascinante a través de la poliédrica figura de uno de los personajes más influyentes de la historia. Pero lo hace hurgando en la cara oculta, en esos aspectos controvertidos que se hallan descritos en el Nuevo Testamento. Busca entre líneas aquellos datos que para la mayoría pasan desapercibidos y saca a la luz las graves contradicciones que cometen los cronistas evangélicos. También bucea en las fuentes extrabíblicas para hallar posibles vestigios de su existencia histórica. Aunque en las más de 800 páginas del libro se adentra en otros terrenos inhóspitos, tratando de reflejar el enfoque mitista —que cuestiona la historicidad de Jesús— y de presentar al lector las múltiples lecturas e interpretaciones que tiene un personaje tan decisivo —y tan manipulado— en nuestro contexto occidental. Ciertamente, sabemos muy poco sobre Jesús. "El problema principal es que, dada la tremenda ausencia de material fidedigno, se pueden construir, con relativa coherencia, versiones contrapuestas de este mismo personaje. Y no digamos si relajamos el criterio y dejamos correr la imaginación", reconoce Fábrega en el prólogo de su excelente ensayo.

Desde su ateísmo, que confiesa abiertamente en las primeras páginas —"No creo. Soy un no creyente", afirma—, realiza una labor de investigación intachable (y envidiable para cualquier historiador y teólogo crítico). No se puede decir que sea un libro escrito desde la pataleta de un increyente enojado. Al contrario, es una obra muy currada, esclarecedora y sagaz. Fruto del sabio manejo de mucha y buena información y de bastantes horas de análisis y reflexión. Se agradece. Asimismo, desmenuza todas las versiones habidas y por haber sobre Jesús. Efectúa, a su vez, un delicioso recorrido por el judaísmo, el cristianismo primitivo, los Evangelios apócrifos, el Talmud, etc. Deconstruye certeramente muchas ideas que se han propagado durante dos milenios de cristianismo. Precisamente, los Evangelios están repletos de "ficciones religiosas", como él denomina a todos esos inventos y deformaciones añadidos por los autores de tales textos bíblicos, cuyo fin no fue otro sino adornar con elementos fantásticos a un Jesús que no tenía nada de especial. "Fue alguien insignificante. Uno más. Un judío marginal", asegura Fábrega.

Asimismo, los años perdidos de Jesús —su vida oculta— dan mucho juego para todo tipo de especulaciones. ¿Estuvo, quizá, en la India y se hizo budista? ¿Acaso viajó a Egipto y perteneció a alguna secta iniciática convirtiéndose en un fabuloso mago o taumaturgo? Fábrega examina todas estas fantásticas elucubraciones reflejadas en obras ocultistas, esotéricas y, supuestamente, reveladas que florecieron desde finales del siglo XIX. Son, según asegura, los 'apócrifos modernos'. "Pese a la falsedad manifiesta de todos estos documentos, merece la pena hablar un poquito de ellos, de sus autores y de sus extravagantes propuestas", alega. Y lo hace francamente bien, con el tono desmitificador que el asunto merece.

Jesús y el sexo, su relación con María Magdalena, la secta de los esenios, los milagros, la pasión, la resurrección, la tumba de Cachemira, el Libro de Urantia y muchos otros asuntos de vital importancia literaria, teológica e histórica son abordados con rigor por el autor con el ánimo de que el lector conozca a fondo todo lo que guarda relación con Jesús, tanto el personaje histórico como el mítico, y con el surgimiento y expansión del cristianismo. En definitiva, estamos ante una obra excepcional, que recomiendo absolutamente, y más en estas fechas navideñas —en pleno solsticio de invierno—, en las que los creyentes rinden culto a un personaje clave en el devenir histórico de los dos últimos milenios y que aún sigue despertando pasiones, encontronazos... y magníficos trabajos como el publicado por este tenaz investigador y escritor almeriense. Disfruten, pues, de su lectura, sea usted creyente o increyente, cristiano o devoto de otra confesión religiosa. Aprenderá y le hará pensar, que es lo que tiene que ofrecer un buen libro como el que nos ocupa. 


ÓSCAR FÁBREGA Y MOISÉS GARRIDO (19-11-17)

(Por Moisés)