Fernando Jiménez del Oso ha sido y sigue siendo el referente por excelencia
tanto para los aficionados como para los veteranos del mundo del misterio. Es,
sin duda, un icono. Su influencia resultó notable a través de sus artículos, libros
y programas de TV como "Más Allá" y "La Puerta del
Misterio". Fundó, además, las revistas Más
Allá, Espacio y Tiempo y Enigmas. El próximo domingo 27 de marzo se
cumplen 11 años de su fallecimiento, que tanto sentimos. Como pequeño homenaje, hemos rescatado de nuestros
archivos para "FONOTECA DE LO INSÓLITO" una entrevista que le hicimos
hace 20 años en el programa "La Frontera de lo Desconocido", conducido por Alejandro Rubio, Ignacio Garzón y un servidor en COPE-Cadena 100 (Huelva) durante la
década de los 90. Jiménez del Oso nos habló en aquella ocasión de su visión del Fenómeno OVNI, de abducidos y contactados, de la ocultación
gubernamental, del trasfondo religioso y de algunos avistamientos OVNI que él mismo protagonizó, entre otras muchas cuestiones
vinculadas con este apasionante enigma. En el siguiente enlace podéis escuchar o descargar la entrevista...
UN RINCÓN VIRTUAL QUE OBSERVA LA REALIDAD CON OTROS OJOS...
sábado, 26 de marzo de 2016
jueves, 24 de marzo de 2016
EN MIS RATOS LIBROS (XI): "OOPARTS. OBJETOS FUERA DE SU TIEMPO" (Juan José Sánchez-Oro y Chris Aubeck)
"En 1900, buzos
griegos buscando esponjas, encontraron un antiguo naufragio cargado con
estatuas de mármol y bronce de Antikythera. Los tesoros artísticos fueron rescatados
y las investigaciones posteriores mostraron que el barco debía haber encallado
alrededor del tiempo de Cristo. Cuando todo fue rescatado, se encontró una masa
sin forma que terminó siendo más importante que todas las estatuas juntas", cuenta Erich von Däniken, uno de los pioneros en Astroarqueología, para referirse a la que es conocida como la máquina
de Antikythera, un complejo mecanismo analógico diseñado para predecir eclipses
y posiciones astronómicas. Se cree que fue utilizado en los Juegos Olímpicos de
la Antigüedad y se considera la computadora más antigua de la historia por
su increíble precisión. Lo sorprendente de su diseño y la época en la que se
supone fue creada es lo que la hace tener la consideración del oopart por antonomasia. Un oopart, Out Of Place Artifact, (Artefacto Fuera de Lugar, por sus siglas en
inglés), es un objeto hallado fuera de su contexto cultural. Fue un término popuesto por el investigador Ivan T. Sanderson en los años sesenta del pasado siglo. Los ooparts son estudiados por
la Astroarqueología —también conocida como Paleoseti o Paleoastronáutica—, disciplina heterodoxa que
pretende vincular los enigmas arqueológicos con una supuesta presencia
extraterrestre en la Antigüedad a través de conocimientos, arquitectura y
objetos que, a posteriori, serán identificados por los integrantes de dicho estudio como "ooparts".
El investigador norteamericano Charles
Fort, recopiló y publicó un catálogo con 25.000 entradas sobre fenómenos
anómalos, entre las cuales había multitud de informes sobre objetos fuera de
lugar. Otros pioneros de la astroarqueología han sido George H. Williamson, Jacques Bergier, Louis Pauwels, Robert Charroux, Peter Kolosimo, etc. Una de las organizaciones más importantes sobre dicha cuestión fue la Ancient Astronaut Society (AAS), fundada en 1973. ¿Tienen fundamento sus postulados?
A eso intenta responder de forma escéptica y desmitificadora, OOPARTS. OBJETOS FUERA DE SU TIEMPO (2015), publicado por la prestigiosa editorial Luciérnaga, sello editorial perteneciente al Grupo Planeta. Sus autores, los investigadores Juan José Sánchez-Oro (licenciado en Geografía e Historia y vocal del Centro de Estudios Mirobrigenses) y Chris
Aubeck (profesor de inglés y traductor, además de fundador del grupo de investigación Magonia Exchange) intentan dar una visión más completa, crítica y general del origen
de este fenómeno social, presente especialmente en países como Estados Unidos.
En esta obra, el lector podrá encontrar respuesta a algunos de los grandes
enigmas planteados desde la investigación más heterodoxa. ¿Hubo electricidad en
la Antigüedad? ¿Son las bombillas de Dendera o las conocidas como las baterías
de Bagdad y de la India prueba de ello? ¿Es el avión de Saqqara una maqueta de
lo que en un pasado fue un ingenio volador del antiguo Egipto? ¿O se trata, por el
contrario, de un objeto cuyo fin era ceremonial o ritual? ¿Quién
talló las enigmáticas calaveras de cristal? Del Mapa de Piri Reis, se dice que pese a haber sido hallado en la
Turquía del siglo XVI, quien lo dibujó tuvo que haber surcado los cielos para
trazar con esa exactitud lugares que en aquella época aún eran inexplorados.
Estos y otros extraordinarios hallazgos, muchos de los cuales están en museos y otros en colecciones privadas, son algunos de los ooparts que se analizan en esta obra a través de un repaso
histórico, antropológico, cultural y social. De esta manera, el lector
descubrirá junto a Sanchez-Oro y Aubeck, cómo a través de la historia, y con una buena dosis de sentido común, se pueden extraer conclusiones más
convencionales, pero no por ello menos apasionantes.
“Nos hemos percatado
de que, muchas veces, no es el oopart el que está fuera de lugar, sino quien lo
observa y lo creyó identificar como tal. Todo ello por culpa de sus ideas
preconcebidas, la falta de información adecuada u otros intereses”, afirman estos autores en su libro,
una obra en la que además el lector reflexionará sobre la pobre visión que el
hombre actual tiene respecto a la humanidad del pasado. Y es que, como decía Carl Sagan en su obra El Cerebro de Broca (1974): "Nuestros antepasados históricos no
eran unos zoquetes. Quizá no tuvieran una sofisticada tecnología, pero eran tan
hábiles e inteligentes como nosotros y en determinados casos concretos
combinaron tales dosis de dedicación, inteligencia y duro trabajo que
consiguieron resultados que nos impresionan incluso a nosotros".
Recomendamos a los lectores interesados en estos temas que se sumerjan en las páginas de OOPARTS. OBJETOS FUERA DE SU TIEMPO, un ensayo necesario sobre un asunto en el que, durante décadas, las creencias más fantásticas, las exageraciones y las especulaciones sin un mínimo de rigor han llenado miles de páginas de libros y de artículos, así como gran cantidad de programas de TV. Y es que no es oopart todo lo que reluce...
(Por Claudia)
jueves, 17 de marzo de 2016
FONOTECA DE LO INSÓLITO (XI): "EL FRAUDE UMMO Y SUS OSCUROS ENTRESIJOS" (Enrique de Vicente, 27-02-09)
Entrevista realizada por Moisés Garrido a Enrique de
Vicente en la redacción de la revista Año
Cero en Madrid, el 27-02-09. De Vicente ofrece su particular visión del
polémico caso UMMO, sus conexiones con el Priorato de Sión, las implicaciones
fraudulentas y sectarias de José L.
Jordán Peña y su vínculo con los servicios de inteligencia. Una interesante
y reveladora aportación por parte del periodista mejor informado sobre temas
del misterio de nuestro país. He aquí el enlace a la entrevista:
MOISÉS GARRIDO ENTREVISTANDO A ENRIQUE DE VICENTE
(Madrid, 27-02-09)
viernes, 11 de marzo de 2016
EN MIS RATOS LIBROS (X): "EL ESPIRITISMO ANTE LA CIENCIA" (Josep Comas i Solà)
El espiritismo siempre ha sido un terreno abonado para el fraude. Los
participantes, dejándose llevar por la credulidad y la sugestionabilidad, suelen conceder un excesivo grado de confianza al médium,
quien recurre a hábiles —a veces, burdos— trucos para demostrar sus pretendidos
contactos con el mundo de ultratumba. No es difícil fingir un trance mediúmnico
y poner una voz cavernosa para hacer creer que un ente desencarnado está manifestándose.
Quizá sea más complicado provocar la aparición de un ectoplasma, levitar sillas o
mesas y producir extraños ruidos o sonidos musicales. Pero con algo de
conocimiento sobre ilusionismo y prestidigitación —y algún compinche
infiltrado—, los médiums siempre han
recurrido al fraude para impresionar a sus invitados y que no se marcharan
defraudados (sobre todo, si habían pagado por asistir). Cuando en la segunda
mitad del siglo XIX se puso de moda el espiritismo, las séances atrajeron a miles de personas, unas por curiosidad y otras
por el deseo de establecer contacto con algún familiar fallecido. Ni siquiera la
alta sociedad de la época fue ajena a este boom,
por lo que magistrados, políticos, jueces, militares, condes, príncipes y hasta
reyes disfrutaron de aquellas veladas espiritistas, donde podía ocurrir de todo. Fue tal el impacto que
produjo la irrupción del espiritismo en occidente —y no digamos su confrontación
con la incipiente teoría evolucionista de Darwin—,
que también atrajo la atención de notables filósofos, psicólogos y científicos convencidos de que algo
de nosotros sobrevive a la muerte. No voy a negar que, en determinados casos, tuviera
lugar algún que otro fenómeno anómalo en torno a los médiums que realmente caían en trance, pero mi opinión a día de hoy,
tras haber participado hace años en numerosas sesiones espiritistas, examinar decenas de casos
y estudiar a fondo la abundante bibliografía existente desde la época de las hermanas Fox hasta la actualidad (me fascina la metapsíquica), es
que no hay un solo caso suficientemente extraordinario que me lleve a aceptar la existencia del más allá (ya
sabemos aquello de: "Afirmaciones extraordinarias,
requieren pruebas extraordinarias"). Sí mantengo la convicción de que
algunos médiums son más bien dotados psi o paragnostas, capaces de producir ciertos fenómenos sorprendentes.
Lo que cuestiono, por tanto, es la interpretación espiritista o trascendentalista
de tales hechos.
Dicho lo cual, no puedo más que recomendar un pequeño ensayo —apenas conocido, como tantas otras
obras desmitificadoras sobre esta cuestión—, que considero fundamental para hacernos
una idea veraz sobre los fraudes mediúmnicos. Su título: El espiritismo ante la ciencia. El autor fue el prestigioso
astrónomo catalán Josep Comas i Solà
(1868-1937). El libro, que vio la luz en 1908 (fue reeditado en 1986 por Alta Fulla, reproduciendo en facsímil la primera edición de la obra), provocó un tremendo enojo en los nutridos círculos espiritistas de Barcelona, que ya conocían de sobra las críticas del astrónomo hacia el espiritismo vertidas en el diario La Vanguardia (una serie de artículos
publicados entre el 1 de noviembre y el 20 de diciembre de 1907).
Comas i Solà, sin embargo, dejó claro en su libro que no negaba la posibilidad de que,
en dicho contexto, sucediesen fenómenos reales, pero su experiencia —participó
en muchas sesiones— le hizo volverse muy escéptico, debido a la condiciones
poco óptimas para la experimentación y, sobre todo, a la falta de escrúpulos de médiums y espiritistas. Su honestidad
científica —nunca afirmó ni negó nada a
priori, sino tras haber investigado— le llevó a reconocer que había un
residuo de fenómenos a los que fue incapaz de encontrar una explicación
natural, como los raps que escuchó
sin contacto y con luz, los movimientos de objetos sin contacto, toques o
contactos por miembros invisibles y viento procedente del gabinete oscuro.
Su fructífera labor como astrónomo y, además, como director del Observatorio Fabra
en el Tibidabo —realizó detallados estudios sobre Marte e importantes
descubrimientos como una estrella variable en la nebulosa de Orión y una nova
en la constelación de Perseo—, la compaginó sin problemas con su incursión en
el mundo del espiritismo, llevado por su innata curiosidad científica y por la
lectura del libro Exteriorización de la
motilidad del coronel Albert de
Rochas, que daba buena cuenta de las sesiones espiritistas realizadas por
la célebre médium Eusapia Palladino. Sorprendido ante
hechos que desafiaban toda lógica científica, escribió: “Después de unos quince años de dedicar mis energías intelectuales al
estudio de las ciencias físicas, matemáticas y naturales en la universidad y en
observatorios, hostigado por mi amor a la Verdad, me encontraba súbitamente con
una categoría de fenómenos que superaba quizá en importancia, caso de ser
cierta, a mis leyes físicas, a mis ecuaciones diferenciales, a mis estudios del
cielo. Y mi sorpresa debía ser tanto mayor por cuanto ni en los libros más
superiores de Física, ni en todo cuanto había leído de Filosofía, en el terreno
experimental y científico, no se decía ni una palabra siquiera de
manifestaciones de exteriorización de la fuerza psíquica”.
A mediados de 1906, asistió por primera vez a una sesión espiritista.
La médium se llamaba Carmen Domínguez (en su libro la
denominó "Z" para preservar su anonimato). El domicilio del doctor Antonio de Sard era el lugar donde se
reunían en torno a la médium. Además de Comas i Solà, también hicieron acto de presencia varios médicos, un
ingeniero y un arquitecto. Enseguida, el astrónomo comprobó que la médium ponía serias objeciones cuando él
intentaba modificar las condiciones en las que se realizaban las sesiones. La
oscuridad era la aliada perfecta para perpetrar cualquier truco. Es más, ella
imponía las condiciones a los participantes, que tenían que formar una cadena
manteniendo sus manos unidas. Curiosamente, cuando el astrónomo ponía más atención,
los fenómenos cesaban ipso facto. “Jamás daré un fenómeno mediúmnico como
cierto, observado por mí, si no cuento con mi absoluta autoridad para
controlarlo”, adujo Comas i Solà.
El libro es una joya. Nos ofrece un preciso y precioso recorrido por los entresijos del espiritismo. Merece la pena leer lo que Comas
i Solà descubrió cuando dicha médium
materializó, en diversas sesiones, el presunto fantasma de una joven
llamada Leonor. El astrónomo puso incluso en entredicho
las investigaciones llevadas a cabo por el premio Nobel de química Sir William Crookes en torno a la médium Florence Cook, que materializaba el fantasma de Katie
King. Sus lúcidas reflexiones, su meticulosidad como científico y su
honestidad como buscador de la verdad convirtió a Comas i Solà en un excelente desenmascarador de falsos médiums, comparable al jesuita Carlos Mª de Heredia —autor de otra excepcional obra titulada Fraudes espiritistas y fenómenos metapsíquicos (1930)—, al investigador psíquico Harry Price y
al famoso ilusionista Harry Houdini. Así pues, recomiendo
a todo interesado en la materia que bucee en las páginas de esta pequeña
gran obra para descubrir el maravilloso mundo del espiritismo fraude...
EL FABULOSO LIBRO DE COMAS I SOLÀ
COMAS I SOLÀ EN EL OBSERVATORIO DE FABRA
GRABADO DE 1887 QUE MUESTRA UNA SESIÓN DE ESPIRITISMO.
SE OBSERVA UNA GUITARRA LEVITANDO Y UNA MANO ECTOPLÁSMICA
ESCRIBIENDO UN MENSAJE
EL MAGO WILLIAM S. MARRIOTT HACIENDO "LEVITAR"
UNA MESA CON EL PIE (Aprox. 1910)
(Por Moisés)
jueves, 10 de marzo de 2016
FONOTECA DE LO INSÓLITO (X): "ENIGMAS: ¿REALIDAD O FICCIÓN?" (Tiempo de Tertulia, Canal Cultura, 2004)
En esta nueva entrega, rescatamos de nuestros archivos un magnífico debate
televisivo titulado: "ENIGMAS: ¿REALIDAD O FICCIÓN?", emitido en el
programa "Tiempo de Tertulia", presentado por Gonzalo Villanueva. Se difundió a través de Canal Cultura (Vía Digital), entre otras
emisoras de TV locales y digitales. El debate, que duró algo más de una hora, data de 2004 y
participaron Fernando Jiménez del Oso,
Juan José Benítez, Lorenzo Fernández, Jesús Callejo, Iker Jiménez
y Nacho Ares. Se abordaron temas
como los OVNIs, los fenómenos paranormales, los fantasmas, las caras de Bélmez,
las apariciones marianas, etc. Pueden escuchar o descargar dicho audio en el siguiente
enlace:
ENLACE AL AUDIO
ENLACE AL AUDIO
IMAGEN DE LOS CONTERTULIOS DURANTE EL DEBATE
martes, 1 de marzo de 2016
FONOTECA DE LO INSÓLITO (IX): CÓMO SER UFÓLOGO (Antonio Ribera, Barcelona, 1994)
Conferencia
impartida por Antonio Ribera,
pionero de la ufología española, durante el Magic'94. La charla tuvo lugar en
Barcelona el 5 de noviembre de 1994. Ribera ofreció claves y consejos para aquellos
que desean adentrarse en la fascinante investigación del fenómeno OVNI. Otro
documento sonoro inédito que rescatamos de nuestros archivos. El audio puede
ser escuchado o descargado del siguiente enlace:
ANTONIO RIBERA DURANTE LA CONFERENCIA
domingo, 28 de febrero de 2016
APARICIONES DE LA VIRGEN (M. Garrido, Nit de Misteris, Radio Marca, 28-02-16)
¿Se
aparece la Virgen? ¿Son visiones psicopatológicas? ¿Son reales los célebres
casos de Guadalupe, Fátima y Lourdes? ¿Guardan las apariciones marianas
paralelismos con otros fenómenos? ¿Cuál es el lado oscuro de estas
manifestaciones presuntamente divinas? ¿Qué papel juega la Iglesia ante estos
fenómenos de milagrería popular? De todo ello, hablo en una entrevista
realizada por Alfonso Trinidad y en la que también participan Carlos
Mesa y Álex
Muniente.
Programa: "Nit de Misteris", de Radio Marca. Emisión: 28-02-16. En el
siguiente enlace, podéis escuchar la entrevista o descargarla...
(Por Moisés)
martes, 23 de febrero de 2016
FONOTECA DE LO INSÓLITO (VIII): MESA REDONDA SOBRE OVNIS (Congreso de Balaguer, 1994)
En los años 90, abundaron los congresos de
ufología y parapsicología por casi todo el territorio español. Uno de ellos fue el PRIMER CONGRESO DE
UFOLOGÍA Y PARACIENCIAS EN LA NOGUERA-BALAGUER, celebrado en febrero
de 1994. El acto fue organizado por el grupo O.U.T. (Organización Ufológica Terrestre) y tuvo lugar en el Hotel Parador Compte Jaume d'Urgell de Balaguer, en la comarca de la Noguera (Lleida). Hemos rescatado de nuestros archivos la grabación de la interesante mesa redonda que allí se realizó. Estuvo moderada por Francisco Padrón y participaron
Juan José Benítez, Salvador Freixedo, Manuel Carballal, Javier Sierra y Giorgio
Bongiovanni. También intervinieron los contactados Luis
J. Grifol y Carlos Díaz, que se hallaban entre el público. En el siguiente enlace, tenéis disponible el audio:
AUDIO DE LA MESA REDONDA
AUDIO DE LA MESA REDONDA
MESA REDONDA CON LOS PARTICIPANTES
lunes, 22 de febrero de 2016
EN MIS RATOS LIBROS (IX): "UNA NOCHE CON LOS AMANTES DE TERUEL" (Javier Sierra)
Javier Sierra (Teruel, 1971) suele conducirnos a través de sus obras por senderos
inescrutables... No hay enigma que se le resista, que no esté a su alcance para
ser examinado a fondo gracias a su pericia. Es un buscador nato. Sabe rastrear en
lugares recónditos del mundo, en milenarios legajos, en templos y museos, logrando rescatar
historias fantásticas y olvidadas. Y, además, es un fabuloso comunicador. Ambas
cualidades se vislumbran en cada uno de sus artículos, ensayos y novelas. Reconozco que no soy un avezado lector de novelas (me atraen los ensayos), pero las de Sierra no se me resisten, sino que, por el
contrario, las devoro con avidez. Y es que, con las novelas de este viejo amigo —nos
conocemos desde hace casi 30 años gracias a nuestra temprana pasión por los OVNIs—, aprendo
mucho (sobre todo, me hace percibir la realidad con otros ojos). Hay en ellas
datos históricos y científicos, conocimientos esotéricos y místicos, herejías y
enigmas a raudales... y todo ello, entretejido en trepidantes tramas, aventuras
y viajes que parecen más bien pruebas iniciáticas a las que han de enfrentarse
sus protagonistas. La cena secreta, El ángel perdido, La pirámide inmortal y El maestro
del Prado son buena prueba de ello. La honestidad con que se expresa en sus
libros es también una de las virtudes que más resalto en el escritor turolense.
Se aprecia la autenticidad y la pasión depositadas en todas sus creaciones literarias,
concienzudas hasta la saciedad. Esa impronta personal contagia al buen lector,
que valora —y agradece— tener en sus manos un libro especial, cuyas palabras
levantan el velo de lo arcano para que su mensaje nos llegue a lo
más profundo de nuestro ser: el inconsciente —individual y colectivo—, ese habitáculo oculto que nos
conecta con los arquetipos, las sincronicidades y lo paranormal, aspectos
que, y no es casualidad, están muy presentes en las obras de Sierra, alguien
que desde muy joven consagró su vida a buscar incesantemente respuestas a las
grandes preguntas filosóficas. Sí, yo diría que, en el fondo, la filosofía es la
alma mater que impregna sus obras.
Hace unos días, Claudia y un
servidor recibíamos un ejemplar de Una
noche con los Amantes de Teruel, su última piedra filosofal literaria. Nos lo envió el propio autor con una
bella dedicatoria incluida, lo cual le agradecemos enormemente. Este exquisito cuaderno de viajes —elaborado de forma
artesanal y con una tirada limitada de 3.000 ejemplares numerados—, es pequeño
en tamaño, pero grande en contenido. Y es que en sus páginas revolotean los dos
mayores misterios existentes: el Amor y la Muerte. Eros y Tanatos... A veces,
inseparables, como en la trágica historia protagonizada por Diego Marcilla e Isabel de Segura, los célebres amantes de Teruel. Sierra plantea la
importancia del karma y sugiere que todo
lo que nos sucede en la vida, ya sea bueno o malo, parece estar entrelazado y
responde a un propósito que, quizá, hemos elegido antes de nacer. Hay señales —las desconcertantes sincronicidades, por ejemplo— que así
parecen indicarlo. "Nosotros, quizá
para evitar ese laberinto, preferimos utilizar términos más suaves como hado o
destino", reconoce. La cuestión es que, dos décadas después de su ya
conocida incubatio en la Gran Pirámide
—tal y como hizo Napoleón en 1799—,
Sierra se embarcó durante la noche del 14 al 15 de mayo de 2015 en otra introspección
(o viaje interior) a solas, animado —o, mejor dicho, casi obligado— por el
alcalde de su Teruel natal. "...Y
después de pasar una noche en la Gran Pirámide, ¿no te atreverías a pasar otra
en el mausoleo de los Amantes?", espetó Manuel Blasco a su paisano. A Sierra no le quedó más remedio que
aceptar el desafío planteado durante la rueda de prensa celebrada con motivo de
la presentación de La pirámide inmortal en
la ciudad aragonesa, en octubre de 2014. "¿Qué
otra cosa podía hacer?", pensó. Al día
siguiente, los diarios locales anunciaron que el escritor admitía el reto. Ya no había vuelta atrás. Lo demás, lo describe detalladamente en su cuaderno y no vamos a desvelarlo, por supuesto. Sí decir que nos lo
leímos de un tirón. Su lectura atrapa, seduce, y nos hace sentir el infortunio
de aquellos dos jóvenes enamorados del siglo XIII que simbolizan el amor
imposible, separados por circunstancias ajenas a su voluntad —como en tantos
otros casos— y que solo se vuelven a unir "gracias" a la muerte. Lean
esta joya de 40 páginas para que sepan qué hizo y sobre qué meditó Sierra durante las
cuatro horas que estuvo pernoctando en el mausoleo donde se hallan las momias
de los amantes. Solo les anticipo que hay códigos numéricos, guiños, señales y
conjeturas que nos hacen entusiasmarnos conforme vamos avanzando en su
lectura. Y todo ello para saber, como el autor nos indicaba en la dedicatoria
que amablemente nos firmó, que "nada hay tan
eterno como el Amor verdadero. Y tan misterioso". Efectivamente, Javier,
damos fe de ello...
EL CUADERNO DE VIAJES DE JAVIER SIERRA
SUPLEMENTO ESPECIAL DEL DIARIO DE TERUEL (06-02-16)
(Por Moisés)
viernes, 19 de febrero de 2016
EN MIS RATOS LIBROS (VIII): "PARA VOS NACÍ. UN MES CON TERESA DE JESÚS" (Espido Freire)
Todo
intento de sintetizar la fascinante biografía de Teresa de Jesús (1515-1582), así como su extraordinaria
obra literaria, es sumamente complicado. Hay que conocer muy bien al personaje,
saber situarlo en el contexto de su época y tener cierta destreza a la hora de
examinar el fenómeno místico, lo cual no es fácil. Hay muchas biografías de
Teresa de Jesús pero, lamentablemente, la mayoría peca de lo mismo: una visión
excesivamente piadosa y edulcorada de la santa abulense. Eso no ocurre con el
libro que nos ocupa, pues aunque ensalza —con acierto y sin exageraciones— a la
gran mística del Siglo de Oro, no cae en el tópico de ser una biografía —y
menos, una hagiografía— al uso, sino mucho más, lo que lo convierte en un
enriquecedor relato cercano, íntimo y profundo presentado a modo de diario. No
todo es biografía en su contenido. Espido
Freire (Bilbao, 1974), premio Planeta 1999,
reflexiona sobre muchos aspectos de Teresa de Jesús, estando de acuerdo con
ciertas conductas suyas y en desacuerdo con otras. Su vida personal, su mundo
interior, sus relaciones con los demás y sus diálogos con lo celestial, entre
otras muchas cuestiones, se abordan de forma pormenorizada y reflexiva. El personaje, ciertamente, da mucho juego. Y es que Teresa fue
una mujer compleja, de arrolladora personalidad, de mente inquieta, de ideas
fijas, muy rebelde y obstinada. "Teresa
hizo en el siglo XVI lo que le dio la gana (la mayor parte del tiempo), y lo
haría ahora, no sabemos si crecida por las facilidades que le darían, o algo
suavizado su carácter porque no sería necesaria tanta lucha", señala
Freire, quien reconoce la importancia y profundidad del misticismo, a pesar de
declararse agnóstica (también yo, a pesar de declararme ateo).
Su
condición de mujer —quedaban aún siglos para plantearse siquiera una posible igualdad
entre ambos sexos— le hacía mantener una actitud de obediencia, máxime
perteneciendo a una institución machista y misógina como era —y sigue siendo a
día de hoy— la Iglesia católica. Por tanto, si una mujer luchaba por conseguir un
objetivo, y al final lograba ser escuchada, hacer cambiar de opinión a un
varón o derrumbar ideas o estructuras anquilosadas, se debía a un valeroso esfuerzo
tras sortear numerosas dificultades. Y Teresa es un claro ejemplo de ello. Su
cabezonería tuvo mucha culpa, sin duda. Pero también su inteligencia y su fino
olfato, sin olvidar su destacado carisma, que supo usar muy hábilmente para sus
propósitos fundacionales. "Sabía que
el poder —salvo en el caso concreto de algunas viudas ricas que podían ayudarla
(y a las que frecuentó todo lo que pudo)— se encontraba en manos de los
hombres, y a ellos se dirigió, humilde, cuando fue necesario, insistente, y con
un poder de seducción que nadie le negó nunca", escribe acertadamente Freire.
De
Teresa, y eso lo acentúa la escritora vasca, hemos de resaltar asimismo su
pasión por la lectura. No entendía que se prohibiera leer la Biblia y otros libros sobre doctrina
religiosa. Había un control tremendo por parte de la Iglesia y el implacable Índice de Libros Prohibidos hacía de las
suyas. Y no digamos la Inquisición. La mística era el camino apropiado para
buscar la trascendencia, más que los libros, pero también el místico era
vigilado celosamente, y más siendo mujer. Si, como asegura Espido, Teresa creía
que la condición de religiosa resultaba más libre que la de esposa, pienso que
se equivocaba. La sumisión era similar. Es más, en la Iglesia tenía que
obedecer a un mayor número de hombres obsesionados con el dogma, el poder y el control, y
encima con la Inquisición al acecho si presentaba manifestaciones místicas (confiscaron
su Libro de la Vida —tras ser denunciada por la pérfida princesa de Éboli— y la sometieron a duros interrogatorios). "Quisieron exorcizarla, encerrarla en
una celda, procesarla en auto de fe, quemarla, la excomulgaron, le impidieron
abrir conventos, le prohibieron comulgar por largos períodos, censuraron sus
libros, persiguieron a sus amigos...", subraya Espido. Por eso, me
llama poderosamente la atención que personas tan inteligentes como Teresa se hayan
doblegado a lo largo de la historia ante el poder eclesiástico. Sus razones
tendrán, aunque no logro entenderlas... De todos modos, Teresa hizo lo que pudo
y supo: fundar conventos y escribir. Y le salieron bien ambas cosas, pese a
tantos obstáculos. Bueno, y también buscaba a Dios con anhelo. "Se complace en la belleza y el
equilibrio que le da el contacto divino. Todos los atributos del amado perfecto
los encuentra en Dios", remarca Espido. Teresa aseguraba que se comunicaba
en ocasiones con Dios a través del éxtasis (experimentó un centenar de arrobamientos
místicos —el primero, en 1558 con 43 años—). Hoy, tales visiones podemos enfocarlas
de muchas maneras. Hace un año, al cumplirse el V Centenario de su nacimiento,
salió a la luz un artículo de mi autoría titulado Neuroteología. Santa Teresa a la luz de la medicina (Clío Historia, marzo 2015), donde me
hacía eco de las interpretaciones psicológicas, psiquiátricas y neurológicas
que diferentes especialistas —desde Nóvoa
Santos, autor de Patografía de Santa
Teresa (1932), hasta Esteban García
Albea, autor de Teresa de Jesús: una
ilustre epiléptica (2002)— nos han ofrecido de los presuntos éxtasis
protagonizados por la santa abulense. Un asunto controvertido y que despierta un rechazo absoluto en los católicos más conservadores, que consideran
una osadía, incluso una ofensa, que alguien pueda dudar de la estabilidad mental
de Teresa. No obstante, considerar que Teresa pudo haber sufrido epilepsia (concretamente,
la denominada epilepsia de Dostoievski)
no resta nada a sus muchas virtudes, a su gran capacidad intelectual y a su
sincera devoción religiosa. Estoy de acuerdo, pues, con lo que escribe Freire: "Lo que me resulta más fascinante de
esta experiencia es que, epiléptica o no, Teresa creía firmemente que entraba
en comunión con Dios y con los ángeles, y así lo creían también los demás. Su
fe era ingenua, su lucha por perfeccionarse espiritualmente también, y nada, ni
los dolores, la parálisis o la crítica ajena la apartaron de una senda en la
que ella encontraba la felicidad y que pensaba que le aseguraba la
salvación".
En
definitiva, no puedo más que recomendar Para Vos nací. Un mes con Teresa de Jesús (Ariel, 2015), de la magnífica escritora Espido Freire —son
muy amenos los capítulos dedicados a la relación amistosa de Teresa con hombres
y mujeres, y también el que trata sobre sus enemigos ocultos— y, por supuesto, sobra
decir que recomiendo las obras de nuestra mística por excelencia: Las Moradas, Camino de perfección, Libro
de las Fundaciones... Merecen la pena, y lo dice alguien que no es creyente,
pues como bien apunta Espido: "Con
todas sus contradicciones, defectos, debilidades, errores y precipitaciones, (Teresa) continúa siendo un modelo de referencia
para muchas personas, cristianas o no, que ven en ella todo aquello que
desearían encontrar en sí mismas".
CLAUDIA M. MOCTEZUMA, ESPIDO FREIRE Y MOISÉS GARRIDO
(La Rábida, Huelva, 24-07-15)
(Por Moisés)
jueves, 11 de febrero de 2016
¡¡¡HEMOS SIDO TESTIGOS DE UN... ¿ATERRIZAJE OVNI?!!!
Sobre
las 16:15 h. de esta tarde, algo nos ha llamado la atención. Hemos divisado una luz muy potente,
estática, en la cúspide de una lejana montaña que tenemos frente a nuestra
casa, al sur de la provincia de Alicante. Rápidamente, cogimos los prismáticos y la cámara
de fotos. A pesar del aumento que obtuvimos con ambos aparatos, no conseguíamos
distinguir si se trataba de algo sólido, material. Solo veíamos una potente luz alargada. También dirigimos nuestro telescopio y seguíamos viendo lo mismo. La luz era fortísima. ¿Estábamos ante un OVNI posado en tierra? Supongo que otros darían saltos de
alegría tras hacer las fotos. Y las difundirían rápidamente por las redes sociales como
auténticas. Sin embargo, nosotros no. Nosotros queríamos saber con certeza qué era
aquello. Cogimos, pues, el trípode e instalamos la cámara de fotos para evitar
cualquier movimiento que impidiese la definición del objeto. Le dimos el máximo
zoom (42x). Aprovechando que el sol se estaba ocultando tras unas nubes, era el
momento adecuado para salir de dudas, para saber si aquello tenía luz propia o
la reflejaba del astro rey. Y, por fin, se resolvió el misterio... ¡Eran paneles
solares! Sirva este pequeño ejemplo para que cuando alguien observe "algo" extraño, intente agotar todas las posibilidades antes de
determinar que es un OVNI y dejarse llevar por la emoción. Ciertamente, será un
OVNI en tanto en cuanto no tengamos una explicación en ese momento. Eso, y no otra cosa, es el significado de tales siglas: Objeto Volante No Identificado. Quizá, con
un poquito de paciencia (y mucha templanza), se consigue dar con la solución a muchos pretendidos enigmas de esta naturaleza.
Este caso no era complicado, pues eso estaba estático y daba tiempo de visualizarlo
y fotografiarlo, pudiéndose comprobar finalmente de qué se trata. Y si hace falta se va al sitio y se escala la montaña, opción que ya habíamos barajado. ¿Pero qué ocurre cuando estamos ante algo en
movimiento que, en principio, no sabemos identificar? Los faros de un coche de noche y a lo lejos, un bólido
meteórico que atraviesa raudo todo el firmamento, un avión que refleja la luz del sol al atardecer y no se atisba bien su forma... Podemos perfectamente confundir muchas cosas con un OVNI, máxime si la visión dura breves
segundos. Por eso, toda prudencia es poca y debemos de fijarnos muy bien en lo que
vemos para no equivocarnos y evitar equivocar involuntariamente a los demás...
(Moisés & Claudia)
miércoles, 10 de febrero de 2016
LUCES Y SOMBRAS DE NIKOLA TESLA
A
muchos nos produce verdadera fascinación la figura de Nikola Tesla (1856-1943). Es considerado un científico
incomprendido, maldito y arrinconado por el establishment.
En la actualidad, se habla mucho de él. En el ámbito del misterio es una figura
exaltada hasta la saciedad, habiéndose convertido en una leyenda. Es el
arquetipo del sabio que se adelantó a su tiempo, que estableció nuevos paradigmas y que abrió las puertas del futuro. Muchos de sus acérrimos defensores lo consideran
una especie de iniciado que se adentró en las oquedades más profundas del
conocimiento, llegando a dominar las leyes ocultas de la Naturaleza. Destacó
por sus inventos, como la radio, sin embargo, Marconi fue quien se llevó la gloria. Algo parecido a lo ocurrido
entre Darwin y Wallace. ¿Se exagera todo lo que se dice sobre Tesla? ¿Realmente
fue un genio? ¿Hubiera cambiado nuestras vidas de aplicarse sus revolucionarios
inventos? ¿Es conveniente desmitificar a este visionario o, por el contrario,
hay que rescatarlo del olvido? Os recomendamos ver la
siguiente tertulia titulada "Luces y sombras de Nikola Tesla", en la que participan José Manuel Sánchez Ron, Manuel Toharia, Antonio Martínez Ron, Mayte Pascual y América Valenzuela.
viernes, 5 de febrero de 2016
FONOTECA DE LO INSÓLITO (VII): "LA PARAPSICOLOGÍA A DEBATE"
Rescatamos de nuestros archivos una interesante tertulia radiofónica dedicada a la Parapsicología,
en la que participaron el catedrático de Física (especialidad Electroacústica) Alfredo Bonavida, el conocido
parapsicólogo y experto en TCI (Transcomunicación Instrumental) Sinesio Darnell y la sensitiva cacereña
Mónica Nieto, célebre por sus
presuntas facultades PK (psicocinesis). También estuvo presente la periodista
Sol Blanco Soler. En el debate se aclaró
si la Parapsicología es una ciencia, se habló de su metodología, de las
evidencias obtenidas y del futuro de dicha disciplina. Intervinieron, además, varios
estudiantes universitarios de Física y Medicina, planteando preguntas y
exponiendo sus particulares puntos de vista sobre dicha disciplina. El programa
semanal "La Hora Bruja" (R.N.E.) era presentado por Rosa María Otero. Os lo podéis descargar
en el siguiente enlace:
MÓNICA NIETO
ALFREDO BONAVIDA
SINESIO DARNELL
martes, 2 de febrero de 2016
REFLEXIONANDO SOBRE EL "FACTOR TESTIGO"
"La única prueba que ratifica una creencia fantástica
es la pasión que inspira en quienes la profesan".
(Wendy Kaminer, Durmiendo con extraterrestres, 1999)
Reconozco que no soy de esos estudiosos de los fenómenos anómalos que endiosan a los testigos y los consideran prácticamente infalibles. Jamás he pregonado, a diferencia de otros, que los testigos son "sagrados" (sic) y nunca se equivocan, recordando y describiendo fielmente lo que dicen haber visto. En este sentido, me llama la atención que existan "investigadores" (así se autodenominan) que nunca se atrevan a hablar de errores perceptivos, ilusiones ópticas, alucinaciones, estados alterados de conciencia, distorsiones de la memoria y fraudes. ¡Tienen la suerte de que todos los casos que les llegan son auténticos! Eso me resulta tan llamativo como sospechoso. Si somos honestos, considero que nuestra labor ha de consistir fundamentalmente en examinar a fondo los testimonios y buscar explicaciones naturales —si las hay— a los presuntos fenómenos anómalos protagonizados por los testigos (personas respetables que tienen que ser escuchadas, pero que pueden equivocarse, mentir, exagerar, delirar o autoengañarse). No es fácil discernir entre lo real y lo ilusorio cuando nuestros sentidos nos engañan, tenemos sueños vívidos o somos fácilmente sugestionables. Por eso, conviene saber que hay un patrón psicológico denominado Personalidad Propensa a la Fantasía (PPF), descubierto por los psicólogos estadounidenses Sheryl C. Wilson y Theodore X. Barber mientras examinaban a varios sujetos hipnóticos. "Aunque este estudio ha proporcionado un entendimiento más amplio de la naturaleza de experiencias vitales que pueden sustentar la habilidad para ser un excelente sujeto hipnótico, también nos han conducido a un hallazgo casual que tiene gran implicación en toda la psicología; nos ha demostrado que existe un pequeño grupo de individuos (posiblemente el 4% en EE.UU.), que fantasean la mayor parte del tiempo, aquellos que per se 'ven', 'oyen', 'huelen', 'tocan' y experimentan en gran medida lo que fantasean; los cuales pueden ser catalogados como personalidades con tendencia a la fantasía", manifestaron en un extraordinario ensayo titulado The fantasy-prone personality: Implications for understanding imagery, hypnosis and parapsychological phenomena (1983).
Incluso aunque el testigo haga una descripción fidedigna de lo que ha visto, puede interpretarlo erróneamente y sacar deducciones falsas. Por tanto, nuestra tarea es desmitificar, nos guste o no (y si no nos gusta, dediquémonos a otra cosa). Y es que, como he dicho tantas veces, una cosa es el fenómeno en sí, otra cosa es lo que asegura ver el testigo y otra muy distinta es cómo interpreta el testigo lo que cree haber visto. Por eso, hemos de garantizar que el testimonio sea coherente, rico en detalles y desprovisto de contradicciones, de lo contrario, la fiabilidad del caso disminuye drásticamente. Y hay otra cosa importante a considerar: nuestra memoria falla y lo hace más de la cuenta. Como bien explica el neurólogo Francisco J. Rubia en su magnífico ensayo El cerebro nos engaña (2000), "la memoria no es una réplica de la realidad, sino una réplica de cómo el cerebro ha experimentado esa realidad (...) Además, el estado de la mente en el momento del recuerdo también tiene una gran influencia en la reconstrucción de los contenidos de la memoria".
es la pasión que inspira en quienes la profesan".
(Wendy Kaminer, Durmiendo con extraterrestres, 1999)
Reconozco que no soy de esos estudiosos de los fenómenos anómalos que endiosan a los testigos y los consideran prácticamente infalibles. Jamás he pregonado, a diferencia de otros, que los testigos son "sagrados" (sic) y nunca se equivocan, recordando y describiendo fielmente lo que dicen haber visto. En este sentido, me llama la atención que existan "investigadores" (así se autodenominan) que nunca se atrevan a hablar de errores perceptivos, ilusiones ópticas, alucinaciones, estados alterados de conciencia, distorsiones de la memoria y fraudes. ¡Tienen la suerte de que todos los casos que les llegan son auténticos! Eso me resulta tan llamativo como sospechoso. Si somos honestos, considero que nuestra labor ha de consistir fundamentalmente en examinar a fondo los testimonios y buscar explicaciones naturales —si las hay— a los presuntos fenómenos anómalos protagonizados por los testigos (personas respetables que tienen que ser escuchadas, pero que pueden equivocarse, mentir, exagerar, delirar o autoengañarse). No es fácil discernir entre lo real y lo ilusorio cuando nuestros sentidos nos engañan, tenemos sueños vívidos o somos fácilmente sugestionables. Por eso, conviene saber que hay un patrón psicológico denominado Personalidad Propensa a la Fantasía (PPF), descubierto por los psicólogos estadounidenses Sheryl C. Wilson y Theodore X. Barber mientras examinaban a varios sujetos hipnóticos. "Aunque este estudio ha proporcionado un entendimiento más amplio de la naturaleza de experiencias vitales que pueden sustentar la habilidad para ser un excelente sujeto hipnótico, también nos han conducido a un hallazgo casual que tiene gran implicación en toda la psicología; nos ha demostrado que existe un pequeño grupo de individuos (posiblemente el 4% en EE.UU.), que fantasean la mayor parte del tiempo, aquellos que per se 'ven', 'oyen', 'huelen', 'tocan' y experimentan en gran medida lo que fantasean; los cuales pueden ser catalogados como personalidades con tendencia a la fantasía", manifestaron en un extraordinario ensayo titulado The fantasy-prone personality: Implications for understanding imagery, hypnosis and parapsychological phenomena (1983).
Incluso aunque el testigo haga una descripción fidedigna de lo que ha visto, puede interpretarlo erróneamente y sacar deducciones falsas. Por tanto, nuestra tarea es desmitificar, nos guste o no (y si no nos gusta, dediquémonos a otra cosa). Y es que, como he dicho tantas veces, una cosa es el fenómeno en sí, otra cosa es lo que asegura ver el testigo y otra muy distinta es cómo interpreta el testigo lo que cree haber visto. Por eso, hemos de garantizar que el testimonio sea coherente, rico en detalles y desprovisto de contradicciones, de lo contrario, la fiabilidad del caso disminuye drásticamente. Y hay otra cosa importante a considerar: nuestra memoria falla y lo hace más de la cuenta. Como bien explica el neurólogo Francisco J. Rubia en su magnífico ensayo El cerebro nos engaña (2000), "la memoria no es una réplica de la realidad, sino una réplica de cómo el cerebro ha experimentado esa realidad (...) Además, el estado de la mente en el momento del recuerdo también tiene una gran influencia en la reconstrucción de los contenidos de la memoria".
Es interesante, a su vez, observar que muchos testigos cuentan sus experiencias a los expertos no para que les aclaren lo que han visto, sino para que les ratifique que lo que han visto es algo inexplicable. Quieren sentirse especiales y privilegiados por haberse enfrentado a un hecho insólito. Cuando me he visto en la tesitura de advertir al testigo que su historia no es nada singular y posee una explicación racional, su reacción suele ser casi siempre de enojo, mirándome como si yo fuese un insolente por cuestionar su testimonio. Y se marcha decepcionado, pues probablemente esperaba de mí una reafirmación de que su historia es una de las más sorprendentes que he escuchado jamás. No es fácil decir al testigo que se ha equivocado, pero considero que es conveniente hacerlo cuando se da la ocasión. Pienso que es nuestra obligación moral.
Es obvio que los testigos son la pieza fundamental de estas historias (no el ego de algunos). Sin casos, no hay ufología ni parapsicología. Pero tan importante como los testimonios es la forma que tenemos de analizarlos, y para eso hemos de poseer ciertos conocimientos básicos en diversas materias y/o contar con la colaboración de especialistas en otras áreas (a ser posible, que estén fuera del ámbito del misterio). Además, si consideramos a priori que todos los testimonios son fidedignos, como creen muchos ilusos, pecamos de excesiva credulidad. Y si pensamos que todos los testimonios son falsos, como cree otro montón de ilusos, pecamos de excesivo escepticismo. Cada testimonio es personal e intransferible. Cada individuo tiene sus prejuicios y sus motivaciones. Por eso, cuanto más indaguemos en la mente del testigo —lo cual, en mi opinión, es tan importante o más que el propio relato—, más pistas encontraremos sobre su particular experiencia, y así sabremos por qué y cómo la ha vivido, de qué manera le ha impactado, si ha sido una experiencia aislada o ha venido precedida de otras parecidas, y en qué le ha beneficiado o perjudicado a la larga (a nivel personal, familiar, social...) Tengamos muy presente que hay factores psicológicos que subyacen tras una experiencia anómala, sea un encuentro OVNI o un poltergeist. Adviértase, asimismo, que el factor emocional también juega un papel fundamental. Y no digamos las influencias culturales (el OVNI, por ejemplo, ya es un estereotipo cultural que tiende a ser interpretado por la mayoría como "nave extraterrestre").
Naturalmente, lo que nos narra el testigo nos puede resultar espectacular, fascinante, maravilloso... Pero hay otros datos muy significativos que no podemos pasar por alto cuando lo tenemos frente a frente para interrogarle. Es algo que he aprendido en los años que llevo metido en cuestiones tan subjetivas y escurridizas. Está muy bien asombrarnos ante lo que nos cuentan los protagonistas de sucesos extraños (eso es inevitable), pero siempre hemos de estar preparados ante posibles fiascos, o para hallar una explicación convencional que no la contemplábamos de antemano. Lo excitante de buscar la verdad es que siempre terminamos encontrando algo inesperado... y hasta frustrante (por desgracia, la mayoría de las veces). Pero de todo, incluso de los fraudes más descarados y burdos, extraemos una magnífica lección que nos permite conocer un poquito mejor la siempre compleja naturaleza humana, con sus luces y sus sombras...
jueves, 28 de enero de 2016
"ROSWELL FUE UNA CORTINA DE HUMO" (1)
Así de contundente
realizaba esta afirmación un atormentado médico al ex agente del FBI Fox Mulder, en el primer capítulo de la recién estrenada entrega de 'Expediente X'. Con 9 temporadas a sus
espaldas, consiguió en la década de los 90 del pasado siglo y principios de
este, enganchar a millones de personas aficionadas a los sucesos anómalos. Sus
escenarios, sus personajes, pero sobre todo, la peculiar narrativa de Chris
Carter, prometen regalarnos momentos más que sugerentes. El creador de
la popular serie vivió años atrás una curiosa anécdota mientras él y su equipo
rodaban algunas de las escenas. “Estáis muy cerca de la verdad”, le
dijo un extraño individuo, quien además afirmó trabajar para altas instancias
de una agencia secreta gubernamental, aseguraba Carter en recientes
declaraciones hechas al diario
The Huffington Post, con motivo de su vuelta a la pequeña pantalla. Casualmente, poco antes del estreno de la décima temporada, la CIA
emitía un comunicado en tono jocoso en el que informaba
sobre la desclasificación de cables emitidos a finales de los años 40 y 50 del
siglo XX en relación al fenómeno OVNI, bromeando sobre aquellos casos que
gustarían más a los personajes de Mulder y Scully. Si bien en dicho aviso se evidencia una cierta frivolización de estos
asuntos, también es cierto que pone de relieve cómo esta agencia de
inteligencia ha llevado a cabo investigaciones públicas sobre avistamientos de objetos no identificados.
Al margen de si “la verdad está ahí fuera”,
como reza uno de los lemas de la serie, lo cierto es que Carter se ha
documentado a fondo, en especial en lo que al tema OVNI se refiere. De hecho,
realizó en su día diversas entrevistas a miembros del FBI para dar mayor
verosimilitud a sus episodios. Cierto es también que pese a su manifiesto escepticismo,
ha asistido a congresos ufológicos y está al tanto de las investigaciones
realizadas por ufólogos y grupos de personas interesadas en el fenómeno OVNI,
así como por lo que narran los testigos. Relata casos reales y muchas veces de
actualidad. En el argumento del primer episodio así lo deja entrever, a
través de las conclusiones a las que llegan el agente Fox Mulder (David Duchovny) y Tad O’ Malley (Joel Hale), presentador de un polémico programa televisivo on line. Según ellos, la creación de la
Bomba H y el inicio de la Guerra Fría habrían motivado la visita de
civilizaciones extraterrestres para
evitar nuestra destrucción. Además,
las explosiones efectuadas durante las pruebas nucleares, supuestamente generaron
agujeros de gusano que facilitarían
el paso de naves alienígenas propulsadas por energía electro-gravitacional. Dos
de ellas habrían sido las “accidentadas” en Roswell y Aztec en 1947. Sin
embargo, estos acontecimientos habrían provocado la autorización de
informes secretos por parte
de líderes mundiales para la puesta en marcha de experimentos bioquímicos y
tecnológicos (en las bases
militares de Groom Lake, Wright Patterson y Dulce)
con los restos de estas naves y de sus tripulantes alienígenas, que se habrían
plasmado en prototipos de alta tecnología y en experimentación con humanos
(hibridación e implantación de fetos extraterrestres). Y todo ello
porque, presuntamente, un grupo de élite multinacional o “gobierno a la sombra”
querría controlar el mundo, empezando
primero por los Estados Unidos y, posteriormente, continuando con el
resto del planeta. Diversos acontecimientos y acciones les ayudarían a alzarse
al poder: falsas abducciones y/o avistamientos extraterrestres, el experimento Tuskegee, sequías provocadas,
contaminación, emisión de ondas electromagnéticas a gran altitud, creación de
leyes en contra de los
ciudadanos, militarización de la policía, construcción de campos de
internamiento por gestión de emergencias, engordando, enfermando y
embruteciendo a la población a través de las industrias alimentaria y
farmacéutica, espionaje a gran
escala mediante teléfonos, redes sociales, correos electrónicos y cámaras para,
a continuación, poder utilizar la información obtenida contra nosotros.
Llegados a este punto, se hace un guiño a Edward Snowden, Julian Assange y WikiLeaks, lo que contextualiza la
trama en la actual era de las conspiraciones tecnológicas. Los bancos
anunciarían una acción de seguridad un viernes y sus ordenadores se apagarían
el fin de semana, el dinero digital desaparecería y se detonarían bombas de pulso
electromagnético para hacer que cayesen las redes informáticas.
De esta manera, no sólo se habría utilizado a la población en diversos experimentos con alienígenas, sino que habría sido transformada y sometida gradualmente de una forma muy sutil. Original resulta, además, la interpretación que la serie da a lo acontecido en Roswell en 1947, el caso OVNI más emblemático de la ufología, calificándolo de 'cortina de humo' para solapar las acciones de ese hipotético gobierno a la sombra. Pero de lo relatado en este capítulo, ¿habrá algo cierto para los interesados en estas cuestiones? ¿Qué opinan los investigadores del fenómeno OVNI sobre la forma como ‘Expediente X’ aborda estos asuntos? ¿Las conclusiones a las que llegan los personajes se acercan a la verdad como afirmaba aquel misterioso desconocido años atrás a Chris Carter? ¿O acaso lo más sensato es adoptar la postura escéptica que mantiene Gillian Anderson en casi todo momento a través de su personaje de la ex agente Dana Scully?
Una joven objeto de hibridación alienígena, así como un exigente director adjunto del FBI, Walter Skinner (Mitch Pileggi), y el misterioso 'Fumador' (Willian B. Davis) que, por cierto, supuestamente habría muerto con anterioridad, completan la trama de este primero de seis capítulos de una temporada que promete nuevas intrigas e incógnitas.
(Continuará)
(Por Claudia)
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