UN RINCÓN VIRTUAL QUE OBSERVA LA REALIDAD CON OTROS OJOS...

jueves, 20 de septiembre de 2018

NUTRIDO PÚBLICO EN LA PRESENTACIÓN EN MURCIA DEL LIBRO SOBRE ECMs DE LA DRA. CRISTINA LÁZARO

El pasado lunes 17 de septiembre se presentó en el Real Casino de Murcia el libro Lo que dicen los expertos sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte (Guante Blanco, 2018), de la psicóloga y antropóloga Cristina Lázaro. En el acto, además de la autora, participaron también Leonor Victoria Gil —quien hizo las veces de moderadora— y Claudia M. Moctezuma. Ante una sala abarrotada de público, la doctora Lázaro —que posee el mérito de haber realizado la primera tesis doctoral en España sobre ECMs— nos detalló las características de estas vivencias extraordinarias protagonizadas por personas que han estado al borde de la muerte. Destacó, en primer lugar, las investigaciones realizadas fuera de nuestro país. "Ahora sabemos, gracias a los estudios de Sam Parnia, que hasta tres minutos después de que ya no hay actividad cerebral existe conciencia. La muerte no termina en el momento del óbito", asegura. Considera que dichos estudios nos irán arrojando mayor información a lo largo del tiempo y espera que estas investigaciones despierten más interés científico. "No podemos afirmar que hay vida después de la vida, pero sí podemos decir que las ECMs son un indicio de que existe la posibilidad de que pueda haber algo más", asevera. Según comentó, en estos episodios llama la atención la 'experiencia fuera del cuerpo', que es cuando la persona "siente que su conciencia sale del cuerpo y se traslada a un lugar desde el cual puede ver todo lo que ocurre alrededor de su cuerpo, incluso a lugares lejanos de donde se encuentra su cuerpo físico". En dichas experiencias, suele haber una alteración del espacio y del tiempo. "El tiempo, tal y como lo conocemos, lineal, en el sentido de pasado, presente y futuro, deja de existir y ocurre todo a la vez; esto es algo muy difícil de entender". Además de observar un túnel y una luz al fondo, el sujeto se encuentra con familiares fallecidos o seres espirituales. La sensación en esos instantes es de paz y amor. Además, ve pasar su vida por delante de forma panorámica, como en una película. Sobre todo, percibe los detalles más significativos y trascendentes. Lo cierto es que todos los valores cambian para las personas que experimentan una ECM. Incluso, en algunas ocasiones, la persona nota un desarrollo de las facultades extrasensoriales, reconoce la doctora Lázaro. 

Tras comentar algunas historias sobre ECMs registradas en el pasado —como la relatada por Platón en su República o la protagonizada por Papantzi, la hermana del emperador Moctezuma II—, la periodista y cofundadora de este blog formuló algunas preguntas a Cristina Lázaro. Quería saber, entre otras cosas, qué piensa de esas voces que consideran que tales experiencias surgen de un proceso psicológico. La doctora Lázaro se refirió entonces al enfoque que sobre estos casos suele darse desde la denominada neuroteología, que trata de localizar los mecanismos cerebrales que producen la necesidad de creer y las experiencias que catalogamos como espirituales o místicas. "Hay más teorías, como la teoría de la despersonalización, donde parece ser que se sienten determinadas situaciones de pérdida de la identidad, disociación, etc. Pero, realmente, en las ECMs no ocurre esto, sino que hay una conciencia lúcida y sentimientos positivos". La hipótesis neuro-anatómica, donde tanto el estrés como la apoxia (falta de oxígeno en sangre) serían los responsables de un funcionamiento anormal del sistema límbico de los lóbulos-temporales, tampoco resuelve el enigma, según la doctora. "Hay ECMs que ocurren sin que la vida de la persona corra peligro. No siempre hay que estar al borde de la muerte para tener una ECM. De hecho, se da también en estados de meditación profunda y se tienen elementos muy parecidos a los que se tienen durante una ECM". Considera que, aunque es cierto que algunos de los elementos de estas experiencias puedan tener una explicación a nivel fisiológico o psicológico, no explican todos los elementos que aparecen juntos durante una ECM.

Cristina también habló de las ECMs vividas por personas invidentes, sosteniendo que "es el indicio más evidente que refuerza la hipótesis de la expansión de la conciencia". Durante la hora y media que duró la exposición, esta especialista en ECMs ahondó en otros muchos aspectos del problema y respondió detalladamente a las diversas preguntas del público. A dicho evento, asistieron ante nuestra sorpresa el reputado parapsicólogo venezolano Jon Aizpúrua, a quien tuvimos el placer de conocer, así como los amigos Javier Belmar y María de Barreiro, conductores del programa radiofónico Otros Mundos, y el filólogo Salvador Sandoval, una persona muy versada en enigmas históricos y del cristianismo. Fue, sin duda, una jornada muy especial. Para finalizar esta reseña, solo me queda invitarles a leer Lo que dicen los expertos sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte. Tendrán así la oportunidad de profundizar mucho más en un fascinante asunto que a todos nos concierne.

P.D.: Cristina Lázaro firmará ejemplares de su libro el próximo domingo 23 de septiembre de 16 a 17 h. Será en la caseta 21 de la editorial Círculo Rojo, en la Feria del Libro de Murcia, ubicada en el Paseo Alfonso X.

LEONOR VICTORIA GIL, CRISTINA LÁZARO Y CLAUDIA M. MOCTEZUMA
(Foto: Moisés Garrido)

UN MOMENTO DE LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO (Foto: Moisés Garrido)

JON AIZPÚRUA, CLAUDIA M. MOCTEZUMA, EUSEBIO AIZPÚRUA, JAVIER BELMAR Y MOISÉS GARRIDO
 (Foto: María de Barreiro)

PARTE DEL NUMEROSO PÚBLICO ASISTENTE
(Foto: Noelia González)

LIBRO DE CRISTINA LÁZARO

CARTEL DE LA PRESENTACIÓN
(Por Moisés)

domingo, 16 de septiembre de 2018

ESTE MES, PUBLICAMOS VARIOS ARTÍCULOS EN LA REVISTA "MÁS ALLÁ"

Informamos que en el ejemplar de este mes de septiembre de la revista MÁS ALLÁ aparecen dos artículos firmados por Claudia M. Moctezuma. Son: "CONCIENCIA: ¿ORIGEN DE LOS FENÓMENOS PARANORMALES?" y "LA ERA DE LOS ROBOTS". Y en el mismo número, un artículo de mi autoría bajo el título "OVNIS Y LA MIMETIZACIÓN TRANSITORIA". Asimismo, en el monográfico de MÁS ALLÁ que acaba de ver la luz bajo el título "LOS MISTERIOS DE LOS PAPAS", sale publicado otro artículo firmado por mí titulado "LA MISTERIOSA MUERTE DE JUAN PABLO I". Esperamos que resulten de vuestro interés.


 



(Por Moisés)

ÚLTIMOS VÍDEOS SUBIDOS A "VIDEOTECA DE LO INSÓLITO"

Seguimos imparables con nuestra labor de rescatar material antiguo de vídeo con el fin de compartirlo a través de nuestro canal de YouTube VIDEOTECA DE LO INSÓLITO. Ya son más de 4.000 los suscriptores que siguen con interés los programas, entrevistas, debates y reportajes que vamos subiendo. Y algunos compañeros siguen facilitándonos antiguos vídeos VHS para que procedamos a su digitalización. Pronto, recibiremos material de Manuel Gómez Ruiz, exdirectivo de la Agrupación Parapsicológica de Puerto Real, y Carlos Bogdanich, investigador de fenómenos anómalos, hipnólogo y astrólogo. He aquí los últimos vídeos que hemos ido subiendo...





















sábado, 8 de septiembre de 2018

CONFIDENTES (Moisés Garrido, "Enigmas Express", mayo 2003)

No hace falta recordar que quien protagoniza una experiencia anómala suele ser tildado en muchas ocasiones de alucinado, o se convierte en blanco de las más crueles burlas, a veces incluso por parte de familiares y amigos. La ignorancia social sobre estos otros aspectos limítrofes de la realidad, como los que nos presenta la Parapsicología, hace que muchos nieguen a priori tales sucesos. Por eso, muchos testigos suelen ser reticentes a la hora de narrar sus vivencias paranormales o ufológicas. Solo cuando se entera de que alguien investiga seriamente estas cuestiones, es cuando por fin encuentra una oportunidad única para confesar sus experiencias, buscando en el investigador la complicidad, alguien que le oiga con respeto y que pueda brindarle una posible respuesta a lo que le ocurre, si es que la hay. Los que andamos metidos en estos temas, recibimos muchas veces aviso de alguien que desea contarnos algo extraño que le viene sucediendo desde hace tiempo. Lo normal es que los investigadores vayamos en busca del testigo, sin embargo, hay ocasiones en que es al revés...

24 horas antes de escribir estas líneas, me reunía con una mujer, hermana de un buen amigo mio. Días antes me dijo: “A ver si podemos quedar en alguna ocasión, tengo que contarte cosas que me están pasando”... Es una frase que hemos oido repetídamente a lo largo del tiempo que venimos dedicándonos a estos temas. Esta persona me contó con pelos y señales lo que le ocurre desde hace años. Visiones a modo de flash, extrañas premoniciones tanto en sueños como en estado de vigilia, proyecciones astrales, etc. Ni siquiera es algo que cuente a sus más allegados, ni a su propio marido. Alguna vez le refirió algo, pero recibió como respuesta la manida frase de “eso son tonterías tuyas”... Así que esta mujer ignoraba si eran experiencias muy raras o, por el contrario, muy comunes, si eran peligrosas, si las podía llegar a controlar, etc. Las casi dos horas que estuvimos charlando han servido al menos para que ella tomase conciencia de que son experiencias protagonizadas por muchas otras personas, que no se trata de psicopatologías, que no debe tener miedo alguno, y que no ha de obsesionarse con el tema. Al decirle que son fenómenos perfectamente tipificados por la Parapsicología, que se están estudiando desde hace mucho tiempo y que debe de asumirlos como algo normal en su vida, se sintió muy aliviada. Como si se le hubiese quitado una carga de encima. He quedado en pasarle algunos artículos y libros sobre tales experiencias parapsíquicas. Está bien que se informe y se documente sobre lo que le ocurre. Que conozca otras historias similares a la suya. En este caso concreto, la mujer vive con total normalidad estos fenómenos. No se ha visto afectada psíquica y emocionalmente por esas experiencias. Únicamente le preocupaba saber de qué se trataba y si podían tener consecuencias negativas en un futuro. Le desterré esa idea de su mente y prometí seguir charlando con ella más veces.

Pero, ¿y los casos en los que el testigo vive con horror las experiencias paranormales? ¿Qué podemos hacer para ayudarles?... Me siento impotente cuando alguien me cuenta con angustia que está viviendo fenómenos de tipo poltergeist, presencias acechantes, terribles sueños recurrentes, visitas de dormitorio, voces amenazantes, etc. Cuando a solas te pide que por favor le ayudes, ¿qué puedes hacer?... Si le recomiendas que visite a un psicólogo o, en caso más extremo, a un psiquiatra, cree que estás insultándole o interpretando sus vivencias como de origen alucinatorio. Quiere saber a qué se enfrenta. Por qué ha sido víctima de esos fenómenos. Necesita una respuesta clara e inmediata al hecho de que su vida haya sido salpicada por sucesos inexplicables que escapan a toda lógica. Son individuos atormentados y desesperados que recurren al investigador de lo paranormal esperando que le solucione su problema. Pero poco podemos hacer... Son fenómenos inconscientes e involuntarios que no se rigen por parámetros físicos conocidos. Únicamente podemos ayudarles con nuestras palabras, convenciéndoles de que tengan confianza en sí mismos, que sean fuertes psicoemocionalmente, que no se obsesionen y que intenten estar acompañadas el mayor tiempo posible, salir a pasear, oxigenar su mente con temas no relacionados con el mundo del misterior, etc.

El protagonista de los fenómenos paranormales necesita que los que estudiamos sus vivencias seamos a la vez sus amigos. Necesita un confidente a quien contarle lo que le ocurre. A veces, les sirve como psicoterapia el compartir la experiencia con alguien que sabe comprenderle. Muchas veces, los familiares y amigos no se imaginan el daño que pueden ocasionar a la víctima de estos fenómenos, con sus desprecios y burlas. Ésta, se siente incomprendida y se aisla, creándose un mundo aparte. Se distancia de la sociedad, porque la sociedad le ve como un “bicho raro”. Por eso, lo que no podemos hacer los investigadores con estas personas es llegar a la cita, ponerles la grabadora delante de la boca y marcharnos a los diez minutos. Es importante brindarles nuestra amistad, saber escucharles, dejar que se desahogen, comprender sus angustias, sus miedos y respetar la interpretación que hacen de sus vivencias, aunque consideremos que no es la correcta. Ya tendremos tiempo de decirle de qué puede tratarse, o si tiene explicación o no. No podemos llegar y finiquitar el caso en una sola tarde. Soy de los que mantienen contacto durante muchísimo tiempo con estos individuos, algunos de los cuales son hoy buenos amigos míos. Además, no siempre la persona recuerda en una primera cita todo lo que le ha ocurrido. Se le agolpan mil cosas en la cabeza y cuando te vas se acuerdan de algo importante que no te han contado. Por otra parte, estos casos no son únicos ni vienen aislados, sino que existen precedentes en la niñez o antecedentes en la familia. La mujer a la que antes aludí, ya había tenido un avistamiento OVNI de pequeña, en compañía de su padre. Charlaré con ella en estos días.

No olvidemos que el testigo es la pieza fundamental en la fenomenología paranormal. Hemos, por tanto, de respetarle. Que vea en nosotros alguien en quien confiar. Y si nos pide que no revelemos sus datos personales en nuestros trabajos divulgativos, así hemos de proceder. Lamentablemente, hay investigadores que no respetan la decisión del testigo de permanecer en el anonimato, llegando incluso a facilitar sus teléfonos a terceras personas y, peor aún, a programas de televisión que usan como espectáculo circense nuestros temas. Y eso me parece vergonzoso e imperdonable. Seamos consecuentes a la hora de actuar como investigadores de estos temas. Jamás olvidemos nuestra responsabilidad como tales. 

MOISÉS GARRIDO
(Publicado en Enigmas Express, mayo 2003)


sábado, 30 de junio de 2018

HASTA SIEMPRE, QUERIDO IGNACIO...

La muerte llega sin avisar, a traición, cuando menos se espera... Y cuando pilla por sorpresa a un ser querido, el dolor es inmenso. Sí, Ignacio Darnaude Rojas-Marcos (Sevilla, 1931) fue para mí un ser muy querido, no solo un colega ufólogo. Por eso he sentido tanto su fallecimiento, acaecido repentinamente en la noche del pasado 26 de junio. Y es que entre nosotros se afianzó una estrecha amistad desde que tuve la fortuna de conocerle allá por 1989. Con Ignacio he aprendido mucho durante las innumerables reuniones mantenidas en su acogedor hogar (el "templo darnaudiano", como yo lo llamaba). Poseía amplios conocimientos sobre muchos temas heterodoxos —OVNIs, parapsicología, apariciones marianas, sociedades secretas, esoterismo, espiritualismo, metafísica, criptozoología, etc.— y tenía una manera muy sui generis de abordarlos y de conectarlos entre sí. Al final, recurría siempre a sus novedosas teorías de la Elusividad Cósmica y del Gran Teatro Cósmico. Para él, existen otras realidades alternativas que interactúan con nuestra realidad física. "Nos quedamos mudos al saber que el pluricosmos multidimensional consta de infinitos recintos frecuenciales, planos vibratorios, niveles de realidad, universos paralelos y esferas de existencia habitados, que coexisten interpenetrados en el eterno presente", me decía hace veintiún años en una de sus muchas cartas que solía escribirme. 

Acertadamente, es considerado el 'filósofo de la ufología'. Nadie como Ignacio ha sido capaz de radiografiar el enigma de los platillos volantes, tratando de averiguar el verdadero motivo de su juguetona y esquiva presencia en nuestro mundo. Y nos ofreció pistas sorprendentes: "Creo que estos viajeros siderales se proponen mentalizar gradualmente a esta retrasada grey terrenal en torno a la complejidad y diversificación cuasi infinitas que se enseñorean del universo. Su comportamiento absurdo es una táctica deliberada con miras de quitarse hierro a ellos mismos y no convencernos al cien por cien acerca de la existencia real de los forasteros del espacio", me explicaba en una entrevista que le realicé para el periódico Enigmas Express (agosto de 2001). Esa fue precisamente la base de la transufología, una línea de pensamiento que desarrolló para centrar toda la atención en los elementos absurdos y en el papel que juega el ser humano en medio de esta escenificación cósmica orquestada, según él, por presuntas entidades extrahumanas. Le preocupaba saber quiénes son dichas entidades, de dónde vienen y qué se proponen. Sus originales trabajos sobre el contactismo extraterrestre y su voluminoso UMMOCAT —fuente de obligada lectura para los ummófilos—, son de un inestimable valor. Lo cierto es que se nos ha ido un excelente ufólogo, aunque yo destaco sobremanera su humildad y su generosidad, cualidades que escasean en el mundillo del misterio. Sin duda, Ignacio fue una persona a la que tuve un cariño enorme y una profunda admiración. Nunca le olvidaré. Su ausencia la sentiré siempre...  

IGNACIO DARNAUDE Y SU ESPOSA MARILUZ PORTA (29-05-08)
OBRAS DE IGNACIO DARNAUDE



(Por Moisés)

sábado, 23 de junio de 2018

¿HAY UNA TENDENCIA ANTICIENTÍFICA EN EL MUNDO DEL MISTERIO?

Siempre me ha llamado la atención la animadversión hacia la ciencia mostrada por gente metida en los temas paranormales. Se aprecia incluso un odio visceral hacia los científicos, a los que atacan sin piedad y desde el desconocimiento más absoluto de lo que realmente significa la ciencia para el progreso humano. Me pregunto si se debe a cierto complejo de inferioridad o a la incapacidad intelectual para comprender el lenguaje científico. Quizá, se trate de ambas cosas. Yo, que soy un ávido lector de obras científicas, considero que la ciencia, pese a sus numerosos errores y fracasos, nos ofrece un caudal de conocimientos extraordinario a quienes nos interesamos vivamente por los enigmas de la mente y del universo. Asómense, por ejemplo, a la física cuántica o a la cosmología.

Esa gente se queja de tres cosas. A saber: 1) La ciencia desprecia lo paranormal; 2) La ciencia considera que todo lo paranormal es fraude; y 3) Los científicos no tienen el menor interés por estudiar lo paranormal. Mucho me temo que ninguna de las tres afirmaciones son correctas. Hay muchos científicos que sí se interesan por estudiar lo paranormal. Otra cosa es que se muestren críticos respecto a las teorías más irracionales. No obstante, hay científicos —incluso algún que otro premio Nobel— que examinan lo paranormal desde una perspectiva más receptiva, considerando que estamos ante hechos que escapan a nuestra comprensión y a los conocimientos actuales de la ciencia. Recordemos que los precursores de la parapsicología (llamada 'metapsíquica' en sus inicios) fueron ilustres científicos, como los que formaron parte de la Society for Psychical Research (S.P.R.) de Londres. Es más, la ciencia acogió en su seno a la parapsicología en diciembre de 1969, cuando la Parapsychological Association entró a formar parte de la reputada Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS). Asimismo, algunos de los padres de la ufología han sido destacados científicos. Además, hay cátedras y seminarios universitarios sobre parapsicología y también comités científicos para examinar los informes sobre OVNIs. Quien no lo sepa, es que no se informa bien. O porque ni siquiera procura informarse.  

Curiosamente, quienes más critican a la ciencia son los que menos ciencia leen y los que desconocen las aportaciones científicas para hallar respuestas a los fenómenos anómalos. Son ellos los que desprecian el conocimiento y optan por la fe en lo paranormal y en los extraterrestres (pese a que tales cuestiones no son un problema de fe, sino un problema científico). No quieren saber nada sobre posibles explicaciones naturales que puedan poner en entredicho sus creencias preconcebidas. Desprecian a la ciencia, a la que ven como una peligrosa adversaria o enemiga. Son personas que se han adentrado en lo paranormal persiguiendo únicamente certidumbres consoladoras, no respuestas científicas. La excesiva credulidad y la falta de honradez intelectual y moral hacen que estos sujetos se instalen en el irracionalismo más radical, llegando a considerar que son los científicos, y no ellos, quienes mienten y manipulan. ¿Puede haber mayor hipocresía?  
    
Claro que la ciencia se interesa por lo desconocido... Desde el campo de la neurobiología se están realizando en estos momentos valiosos estudios sobre los mecanismos cerebrales implicados en las experiencias místicas, las visiones de fantasmas y las proyecciones extracorpóreas. Desde otra fascinante disciplina como es la exobiología, se está produciendo un enorme avance en la búsqueda de inteligencias extraterrestres y en la posibilidad de establecer contacto con las mismas. Por tanto, existe hoy día un mayor aperturismo científico a la hora de abordar cuestiones que hasta hace unas pocas décadas eran ignoradas. ¿Lo saben esos que reclaman a la ciencia un mayor acercamiento hacia los temas limítrofes del conocimiento? Por supuesto que no. ¿Saben que se están llevando a cabo ahora mismo investigaciones en diversos laboratorios científicos sobre la comunicación telepática y otras facultades estudiadas por la parapsicología? Tampoco. De hecho, es llamativa la incultura científica de muchos que dicen ser expertos en lo paranormal. Están muy desinformados al respecto. No se molestan en estudiar a fondo dichos asuntos, sino que se quedan con lo anecdótico y lo amarillista. Están más preocupados por salir en los medios de comunicación —sobre todo, en la tele— un día sí y otro también. Ya se sabe que el ego tiene más fuerza que el afán por saber. ¿Y quieren jugar luego a ser honestos "investigadores" partiendo de semejante ignorancia? 

La ciencia —ocupada siempre en la confirmación o la invalidación de los hechos— posee un mecanismo de autocorrección que se echa en falta en el mundo del misterio, donde apenas hay interés por explicar nada y, sin embargo, sí lo hay por perpetuar los errores y los fraudes. ¿Es así como pensamos avanzar? ¿Acaso no estamos cayendo en una actitud anticientífica? ¿Estamos, por tanto, en condiciones de juzgar a la ciencia? Todos los que estamos metidos en los temas de lo insólito tenemos una tremenda responsabilidad, sobre todo, si divulgamos. Mantengamos, pues, una línea lo más objetiva posible, crítica, sin miedo a acercarnos a la ciencia e impregnarnos de los profundos y valiosos conocimientos que nos proporciona. Tengamos, por tanto, una postura científica frente a los enigmas, huyendo de explicaciones pseudoesotéricas o sobrenaturales. "Existen muchos misterios sin resolver genuinos en el universo y no ocurre nada por decir: 'Todavía no podemos explicarlos, pero algún día tal vez sí lo hagamos'. El problema es que a la mayoría nos resulta más reconfortante la certidumbre, por mucho que sea prematura, que vivir en medio de misterios inexplicados o sin resolver", reconoce el historiador Michael Shermer en su ensayo Por qué creemos en cosas raras (1997).     

Es evidente que la culpa de lo mal que está el mundo del misterio no es de la ciencia, sino de la pésima imagen que damos quienes estamos metidos en semejante terreno, cada vez más pantanoso. Apenas hay escépticos entre los estudiosos de lo paranormal. Hay muchos crédulos, eso sí. Y demasiados analfabetos científicos. Tampoco veo que la mayoría desee con sinceridad buscar la verdad y luchar contra los fraudes. Prefiere defender absurdas creencias conspirativas. No hay más que asomarse por las redes sociales y leer los hoax (noticias falsas) y comentarios que comparten tan alegremente. Provocan rubor y estupor.

En definitiva, es muy conveniente acercarnos más a la ciencia y disfrutar de todo lo que nos enseña. Y alejarnos de las delirantes ideas conspiranoicas difundidas por desaprensivos youtubers que engañan y manipulan de forma execrable a miles de internautas dispuestos a creer cualquier disparate. 

Pues sí, me encanta la ciencia y me divierto aprendiendo con ella. Así que agradezco a los científicos todo lo que me han enseñado y me seguirán enseñando, al margen de los errores que puedan cometer algunos de ellos, que a veces son garrafales. Nadie es infalible. Y es que, como nos advirtió Carl Sagan"la ciencia está lejos de ser un instrumento de conocimiento perfecto. Simplemente, es el mejor que tenemos".


(Por Moisés)

lunes, 18 de junio de 2018

"PARADIG+ XXI" EN "EXPEDIENTE MARLASCA" (LA SEXTA)

Hace unos días, una periodista del Dpto. de Producción de "La Sexta Noticias" nos escribió pidiéndonos permiso para usar algunas fotos sobre el caso de El Palmar de Troya que había visto en nuestro blog PARADIG+ XXI. Nos indicó que citarían la fuente. Aceptamos sin ningún problema. No sabemos en qué informativos habrán salido, pero anoche, en el programa "EXPEDIENTE MARLASCA", dedicaron bastante tiempo a analizar los entresijos de la secta palmariana, con motivo del lamentable incidente ocurrido recientemente con el expapa palmariano "Gregorio XVIII", y en uno de los reportajes emitidos, sacaron las fotos y también algunos vídeos de nuestro canal de YouTube. Nos alegró ver que PARADIG+ XXI salió en la pequeña pantalla. Un reconocimiento a nuestra humilde labor.







Para ver el reportaje:

jueves, 10 de mayo de 2018

EN MIS RATOS LIBROS (XXIV): "EL FIN DEL MUNDO TAL Y COMO LO CONOCEMOS" (Marta García Aller)

«No sólo las cosas caducan, también las ideas. Y es muy improbable que dentro de veinte años conservemos nociones como las de privacidad o reloj biológico... Y mucha atención al futurible más inquietante de todos y en el que ya trabajan grandes científicos: el fin del envejecimiento e incluso de la muerte», afirma la periodista Marta García Aller en El fin del mundo tal y como lo conocemos, obra publicada en 2017 por el prestigioso sello Planeta. Si bien, las anteriores afirmaciones parecen extraídas de una novela de ciencia-ficción, la autora tiene sólidas razones para presentarlas como una realidad inminente. Tras una concienzuda documentación y entrevistas a expertos en genética, robótica, inteligencia artificial, economía, filosofía, etc., relata cómo ciertos inventos e ideas sustituirán a los de antaño e inexorablemente transformarán el mundo.

El fin del trabajo debido a la automatización y a la robotización, el fin de los volantes con la aparición de los coches autónomos o el fin de las tiendas sin vendedores son algunos de los escenarios expuestos en este libro. Y es que no se trata de una obra visionaria, sino de una objetiva investigación de cómo está cambiando nuestro mundo gracias a esas innovaciones que se han colado en nuestra vida diaria casi sin que nos demos cuenta. La irrupción de los teléfonos móviles, el internet de las cosas en la casa con electrodomésticos inteligentes, capaces de enviar una lista de la compra por la red de redes, o incluso gestionar nuestra agenda diaria, son solo algunos ejemplos. Y es que estamos viviendo momentos clave en la historia de la humanidad, en los que la Cuarta Revolución Industrial ya está teniendo lugar. Una revolución que cambiará también nuestro entorno como la creación de leyes que establecerán los usos y límites de esta tecnología o incluso  una nueva filosofía de vida en la que, si se cumplen los pronósticos de algunos genetistas, podremos alargar notablemente la juventud, retrasar la vejez y llegar a vivir hasta los 150 años. Por tanto, no tendrá sentido jubilarse a los 65. “El siglo XXI va a necesitar de knowmads o nómadas del conocimiento (…) Estamos de forma inevitable, destinados a convertirnos en novatos constantes, estudiar ya no va a ser una fase, sino un proceso vital. ¿De verdad creemos que estudiar una carrera o un oficio hasta los veintipocos puede enseñarles a los jóvenes de hoy lo que van a necesitar en 2050?”, se pregunta la autora tras reflexionar sobre este asunto. Y no es una cuestión baladí. Si en unos años va a ser posible alcanzar semejante edad, o incluso, como desearían algunos transhumanistas, la inmortalidad, esto supondría una nueva y terrible desigualdad: los poderosos podrán llegar a vivir más de 150 años (o más, si se cumple la quimera de la vida eterna), mientras que los pobres vivirán pocos años y fallecerán irremediablemente.  

Por otro lado, el hecho de que la automatización pueda dejar sin empleo a millones de personas, como ya se ha advertido desde la cumbre económica internacional de Davos (Suiza), así como el aumento de la calidad y la esperanza de vida, dará lugar a que la gente viva muchos más años y cuente con mucho más tiempo libre. Tendremos que prepararnos para establecer protocolos de actuación ante semejante panorama. Algunos proponen como solución una renta básica universal a los desempleados por esta automatización. Otra solución sugerida es aplicar impuestos a los robots que sustituyan a humanos en su trabajo. Sin embargo, ambas propuestas parecen demasiado simples frente a problemas complejos. ¿Qué tan eficaz sería pagar un sueldo que no fuese resultado de ejercer un oficio o profesión? ¿Desaparecerán las actuales prestaciones y serán sustituidas por este hipotético salario mundial? ¿Por qué se habla de aplicar impuestos a robots y a máquinas si desde hace años las empresas ya pagan sus correspondientes tributos por su actividad económica resultado de la intervención de máquinas? Sin duda, nos encontramos ante un panorama incierto, pues aunque ya estamos viviendo grandes cambios, hasta que éstos no acontezcan del todo no sabremos cuáles serán sus consecuencias y, por tanto, las medidas más oportunas. 

Algunas profecías tecnológicas aún no se han cumplido, como la llegada del hombre a Marte prevista para el año 2000. Por el contrario, otras como la irrupción de ordenadores personales y la telefonía móvil, se han ido sucediendo de forma imparable y progresiva. “La velocidad del cambio, sin embargo, está por definirse. Al fin y al cabo estamos hablando de la carrera de la ciencia por la vida eterna cuando la batería del móvil ni siquiera nos aguanta un día entero. Y de una inteligencia artificial capaz de hacer el trabajo de brókeres y abogados cuando en casa tenemos aspiradores presuntamente robóticos que siguen dándose de cabezazos contra la puerta del salón. No olvidemos que el futuro siempre es una ficción”, sentencia la autora dejando la puerta abierta a esas innovaciones que darán “fin” al mundo tal y como lo conocemos.

El lector disfrutará del texto de principio a fin con un detallado, ameno y a la vez elocuente discurso. Más de uno que haya vivido esa transición analógico-digital de la década de los 80 del pasado siglo hasta los inicios del siglo XXI se verá reflejado en las líneas de esta obra.

Marta García Aller (Madrid, 1980) estudió Humanidades y Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Ha trabajado en la BBC de Londres, El MundoActualidad Económica y la agencia EFE. Actualmente, es analista de economía y cronista de actualidad del programa La Brújula, de Onda Cero. Es periodista del periódico El Independiente y profesora asociada desde 2010 del IE School of Human Science and Technology del IE Business School. Tiene diversos galardones periodísticos, como el Premio de Periodismo Económico Hispano-Luso. IE Business School de 2016 o el Premio Vodafone de Periodismo en la categoría Economía de 2017.


(Por Claudia)

martes, 3 de abril de 2018

VIDEOTECA DE LO INSÓLITO: "EXPERIENCIAS OCULTAS" (A través del espejo, TVE, 19-01-90)

La brujería, la magia negra y el satanismo no son cosas del pasado más remoto. En el aclamado documental Experiencias ocultas (1985), que hemos rescatado de nuestros archivos para compartirlo en nuestro canal de YouTube, observamos que en pleno siglo XX había personas que seguían realizando cultos ancestrales dedicados a antiguas divinidades, a la Madre Naturaleza y al mismísimo Satán. El ser humano siempre ha buscado en lo trascendente, o en lo mágico, respuestas a los grandes interrogantes. Y, sobre todo, una protección ante los avatares de la vida. Desde la noche de los tiempos, el brujo o chamán ha tratado de conectar con las 'fuentes sagradas', invocando a determinadas fuerzas —benéficas o maléficas— mediante ritos, conjuros y ofrendas. 

Si hoy, en pleno siglo XXI, se hiciera un documental parecido, veríamos que las cosas no han cambiado demasiado. La superstición, la fe, la invocación y la creencia en entidades sobrenaturales son imperecederas. Existirán mientras exista el ser humano. Precisamente, hace unos días, en el culto dominante de nuestro contexto occidental, que sigue siendo la fe católica, hemos visto muestras de adoración a imágenes (idolatría), rezos colectivos, actos de penitencia y ciertos ritos aceptados durante siglos por la ortodoxia católica. ¿Qué diferencias tienen los ritos católicos de los ritos que observamos en el documental? Pocas. O, quizá, ninguna. Sí, se trata de otras deidades pertenecientes a cultos minoritarios, pero a fin de cuentas vemos que los ritos, desde un punto de vista antropológico, siempre persiguen lo mismo: adorar a fuerzas superiores y pedir sus favores. Sacerdote, chamán, brujo... Distintos apelativos para definir a una persona con supuestos dones especiales y aceptada por una determinada comunidad de creyentes para hacer de intermediario entre nuestro mundo y el más allá. Todos esos cultos paganos que aparecen en el documental —y que pueden resultar ridículos a quienes no los comparten— poseen, como la religión católica, una importante dimensión soteriológica (del griego σωτηρία, "salvación"), y no digamos un marcado trasfondo supersticioso.

En dicho documental, intervienen, entre otros, Anton Szandor LaVey, fundador de la Iglesia de Satán (la primera iglesia satánica legalmente establecida); Michael Aquino, fundador del Templo del SetÁlex Sanders, rey de los brujos en Reino Unido; y H. R. Giger, artista de lo oculto y creador de la malvada criatura del film Alien.

El documental Experiencias ocultas, producido en 1985 por la cadena Diez de Australia, se emitió en España cinco años después. Fue en el programa de debate A través del espejo (TVE), presentado y moderado por Cristina García Ramos. En la tertulia, que también la hemos rescatado del olvido, participaron los siguientes contertulios: José María Kaydeda (parapsicólogo e historiador), Francisco de Oleza (periodista y sociólogo), Manuela do Brasil (Mae de Santo del candomblé y vidente), José Manuel Rodríguez Delgado (neurólogo), Juan Blázquez (historiador) y Héctor Vall (profesor de ecumenismo). Los seis contertulios ofrecen sus opiniones, discrepantes en ocasiones, respecto a los asuntos abordados en el documental. Salen a relucir los fenómenos paranormales, el boom del ocultismo en nuestra sociedad moderna, el papel primordial que juega el cerebro humano, la importancia de los símbolos y ritos en todas las culturas y las explicaciones científicas a ciertos hechos extraños referidos en el documental y a lo largo del debate.

Disfruten, pues, de estas dos nuevas entregas de VIDEOTECA DE LO INSÓLITO. Merecen la pena.



miércoles, 7 de marzo de 2018

MARTE: LA ÚLTIMA FRONTERA (Moisés Garrido, "Enigmas", Marzo 2018)

Este mes, la revista ENIGMAS publica un artículo de mi autoría titulado MARTE: LA ÚLTIMA FRONTERA. En dicho trabajo, expongo las serias dificultades que acarrea un viaje de semejante magnitud, que no tiene absolutamente nada que ver con los viajes de la misión Apolo a la Luna. No ya solo por la distancia —la Luna está a tres días de viaje, mientras que Marte a nueve meses—, sino por otras razones que describo en el artículo. ¿Por qué en los años 70 se anunciaba a bombo y platillo que iríamos al planeta rojo antes del año 2000 y aún no hemos ido? ¿Cuáles son los problemas técnicos y humanos que se presentan a la hora de emprender semejante gesta espacial? ¿Verá nuestra generación la llegada del hombre a Marte o será algo que ocurra dentro de muchas décadas? De todo ello hablo en dicho artículo. La revista ENIGMAS correspondiente al mes de marzo está ya disponible en los quioscos de prensa.


(Por Moisés)     

sábado, 3 de febrero de 2018

VIDEOTECA DE LO INSÓLITO: "MIS CONCLUSIONES SOBRE LOS OVNIS" (Antonio Ribera, II Jornadas sobre OVNIs en Vinarós, 24-08-89)

"Lo que estáis haciendo ya se estudia en Periodismo. Se llama arqueología audiovisual", nos explica nuestro amigo Javier Sierra, refiriéndose a nuestra iniciativa de rescatar y digitalizar vídeos procedentes de antiguas cintas VHS. Javier está muy al tanto de los tesoros que vamos recuperando y subiendo a nuestro canal de YouTube VIDEOTECA DE LO INSÓLITO. Desde el principio, ha apoyado nuestro desinteresado proyecto. Él, como nosotros, disfruta mucho a la hora de visionar programas, debates o conferencias de los años 70, 80 y 90. Es muy importante no perder la perspectiva histórica del misterio. Aunque ciertas teorías de hace décadas ya están superadas por otras más recientes, quedando aquellas obsoletas o refutadas, es bueno recordar qué ideas defendían los precursores, qué líneas de investigación siguieron sus discípulos y qué asuntos del ámbito de la ufología y la parapsicología —entre otras cuestiones heterodoxas— acapararon la atención mediática antes de la invasión de internet. Por ello, consideramos fundamental rescatar del olvido ese abundante material audiovisual que muchos guardamos en nuestros archivos. Si no lo recuperamos, es material perdido. Y sería una lástima. Es un material que ha de estar a disposición de las nuevas generaciones de investigadores, estudiosos y aficionados. O de cualquier persona que, por mera curiosidad, desee ver la evolución —a veces, la involución— del tratamiento de estas temáticas en los medios de comunicación.  

Hemos de confesar que estamos gratamente sorprendidos con la acogida y las muestras de generosidad de tantos amigos que ya nos han prometido enviarnos vídeos VHS y cassettes para digitalizarlos y compartirlos públicamente (recordamos que en Ivoox también tenemos un canal, FONOTECA DE LO INSÓLITO, donde vamos sacando a la luz grabaciones que digitalizamos de viejas cintas de cassettes). Algunos amigos, de hecho, ya nos han pasado material de sus archivos audiovisuales, como Ramón Álvarez, Manuel FilpoPaco Azorín, Pedro Amorós, Manuel Capella y Julio Arcas. El último en hacerlo ha sido Enrique de Vicente. El pasado 29 de enero, efectuamos un viaje relámpago a tierras madrileñas, en compañía del ufólogo Cristian Puig, que deseaba entrevistar a Enrique sobre el caso UMMO, y Verónica Lillo, estudiosa del tema OVNI y experimentadora en el campo de la Transcomunicación Instrumental. Enrique ya llevaba varias semanas seleccionándonos vídeos y cassettes, así que decidimos quedar con él y traernos todo el material (varias cajas) en la autocaravana de Cristian. Y, entre las numerosas joyas que hemos descubierto en esos vídeos, destaca la conferencia que Antonio Ribera impartió en las inolvidables II Jornadas sobre OVNIs en Vinarós (Castellón), organizadas por Javier Sierra en agosto de 1989. Un documento excepcional. Cuando se lo comuniqué a Javier por whatsapp no daba crédito a semejante hallazgo: "Estoy sin palabras. Me ha dado un vuelco el corazón (...) Más de uno va a alucinar (...) Lo que habéis hecho con Enrique es un gran paso. Seguro que vais a dar con grandes tesoros en ese material", me respondió. Su alegría no es para menos. De aquel evento, no teníamos grabaciones de vídeo, por más que hemos buscado durante años. Por fin, y gracias a Enrique, hemos conseguido esta interesante charla de nuestro querido Antonio Ribera, que fue merecidamente homenajeado en dicho acto, donde se dieron cita ufólogos de las tres generaciones.

Queremos, pues, compartir sin más demora la conferencia. Se trata de una reliquia que tiene casi treinta años y que ahora sale a la luz en nuestra VIDEOTECA DE LO INSÓLITO, lo cual nos emociona sobremanera. La charla llevó por título: "Historia de un enigma. Mis conclusiones". Tuvo lugar el 24 de agosto de 1989. El gran Ribera nos ofreció su particular punto de vista sobre la vida extraterrestre, los OVNIs, las intenciones de los ufonautas, el secretismo oficial, el Majestic-12, las abducciones, etc. ¡A disfrutarla! 

    

jueves, 25 de enero de 2018

EN MIS RATOS LIBROS (XXIII): "DOSSIER DE LO INSÓLITO" (David Cuevas)

David Cuevas (Ciudad Real, 1982) tiene una virtud que pocos periodistas poseen: sabe efectuar preguntas inteligentes a los entrevistados. Preguntas de calidad y brillantemente elaboradas. Preguntas que no se quedan en lo superficial y lo anecdótico, sino que buscan ahondar en el tema abordado para llegar a una verdad. Sabe quién tiene enfrente y sabe qué hay que preguntarle. Incluso no se corta a la hora de hacer preguntas incisivas e incómodas. Algo muy importante en un periodista que se precie. Por otro lado, Cuevas sabe documentarse bien. No hay más que escuchar sus extraordinarios programas radiofónicos, tanto el desaparecido La sombra del espejo como el aún vigente Dimensión Límite. No son programas al uso. Los programas de Cuevas desmitifican, denuncian fraudes, exponen públicamente la cara oculta de los temas del misterio y los muchos trapos sucios, y comparten con los oyentes otras perspectivas más escépticas (por tanto, menos comerciales), algo que no es costumbre en muchos programas y podcasts del misterio que existen en la actualidad, cuyos artífices —recién aterrizados en este mundillo y con más ganas de fama que de buscar la verdad no tienen la más remota idea de estos temas y por eso invitan a charlatanes, cuentistas y traficantes de falacias que siguen vendiendo las mismas tonterías de siempre, repetidas hasta la saciedad. Programas que cuentan con contertulios habituales que jamás han investigado ni han estudiado nada, y que solo opinan sin saber y encima lo hacen con prepotencia. El intrusismo y el ego son dos de los males endémicos del mundillo del misterio. Le honra, pues, a Cuevas poner un poquito de cordura a estos temas a través de sus programas radiofónicos, huyendo del sensacionalismo y la falta de rigor que observamos en otros programas, que solo sirven para desinformar y confundir al oyente neófito. Pero su maestría delante de un micrófono no es la única virtud de la que goza Cuevas. Ha cultivado otras, como escribir. Y lo hace francamente bien. Y, para colmo, en sus artículos y libros siempre aporta datos novedosos, abre nuevas vías de investigación y revela casos recogidos de primera mano, lo cual se agradece. ¡Y cita fuentes! (detalle fundamental que muchos periodistas y escritores olvidan). Por eso, he disfrutado tanto con la lectura de su libro Dossier de lo insólito (Luciérnaga, 2016).

Su contenido es una gozada para cualquiera que desee profundizar en temas paranormales, ufológicos e incluso criminológicos, tres ámbitos que a veces están más interconectados de lo que podemos sospechar. Su ensayo, que se permite la chulería de estar prologado por tres grandes como Lorenzo Fernández, Manuel Carballal y Miguel Blanco, es una invitación al periodismo de verdad, a ese que da preferencia a tres objetivos fundamentales: 1) La búsqueda incesante de información; 2) Examinar con lupa cada caso; y 3) Contrastar los datos... Y Cuevas, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, lo hace magistralmente. 

Conozco a Cuevas desde hace una década y hemos compartido muchos ratos de tertulias en Huelva, Sevilla, Madrid, Guadalajara y Alicante, intervenciones en programas radiofónicos y hasta fortuitos encuentros con testigos OVNI. Y no puedo más que admirar la pasión que le pone a lo que hace. Y también aplaudo su honradez. Lo suyo es vocación. Es una filosofía de vida. Y eso es su sello de autenticidad. Porque si te dedicas a estos temas, no puedes echarle un rato cada semana. O te metes a fondo, o te dedicas a otra cosa. Estos asuntos son muy complejos y te tienes que preparar bien. Y Cuevas se lo curra. Está muy documentado, maneja muchísima información, es un ávido lector, sabe muy bien discernir cuáles son las fuentes fiables de las que no lo son, y ha sabido hallar el camino correcto para evitar tropezarse, pues estos temas son muy resbaladizos, y no resulta fácil caminar entre ellos. 

En definitiva, su libro es un fascinante viaje por el misterio... Las Hurdes, la Santa Compaña, la ouija, las caras de Bélmez, el caso UMMO, historias de poltergeist, fantasmas, OVNIs... Y entrevistas, muchas entrevistas a testigos y expertos. Por sus páginas desfilan desde Jacques Vallée, influyente precursor de la paraufología, hasta Enrique López Guerrero, el reaccionario párroco de Mairena de Alcor (Sevilla), la primera persona en desvelar a la prensa la existencia del affaire UMMO. Además, Anne Germain y Jordán Peña son merecidamente juzgados por tantos engaños cometidos, cada uno desde su parcela particular.

Si tengo que reprochar algo a Cuevas, y lo hago con todo el cariño del mundo, es que no se moja —o casi apenas lo hace— a la hora de decantarse por una o varias hipótesis ante lo paranormal y lo ufológico. Y se lo he dicho algunas veces. ¿Por qué esa excesiva prudencia? ¿A qué teme? ¿Acaso posibles críticas? ¿O aún no se ha parado a meditar tranquilamente sobre la naturaleza de tales anomalías? Un poco más de filosofía, al margen del buen periodismo, es necesaria, porque, pese a su juventud, Cuevas ya lleva una larga y fructífera trayectoria, y eso hace convencerme de que maneja ideas propias sobre el origen y la naturaleza de estos fenómenos. ¿Quién que esté metido en estos temas no defiende alguna hipótesis sobre las demás? ¿Quién no dice abiertamente si cree o no cree en una vida postmortem, si los OVNIs son o no son extraterrestres, si nuestra mente es capaz de sintonizar con otras realidades alternativas, si estamos ante fenómenos aún desconocidos por la ciencia actual o si todo es fruto de un engaño de nuestros sentidos? Es imposible mantenerse al margen, cuando has entrevistado a numerosos testigos, has visitado tantos enclaves marcados por lo extraño o has vivido a veces episodios más o menos inexplicados. Espero que en su próximo libro deje a un lado esas reticencias, sea un poco más valiente, saque a la luz sus reflexiones personales y exprese abiertamente sus propias conclusiones sobre lo anómalo, aunque sean provisionales. Me consta que es algo que muchos lectores esperan de Cuevas. Por lo demás, que siga así, ofreciéndonos buenas raciones periodísticas. Por eso, me atrevo a asegurar que Cuevas es uno de los grandes periodistas que tenemos en nuestro país, además de ser uno de los principales referentes de la divulgación del misterio. Dossier de lo insólito lo avala sobradamente. 


OLIVIA BATUECAS, CLAUDIA M. MOCTEZUMA, DAVID CUEVAS Y MOISÉS GARRIDO
(16-09-16)

(Por Moisés)